miércoles, 14 de julio de 2021

Lo Ético y lo Social en el Campo del Consumo Problemático.

 

Por: Alfredo J. M. Carballeda

La perspectiva Ética y Social implica intentar acceder a la intervención en el campo  del Consumo Problemático desde  un proceso de conocimiento de la comprensión histórica y social del mismo, como así también la de su construcción en el devenir del tiempo y  sus posibles   diálogos con diferentes imaginarios sociales.  
En este encuentro entre la historia y la construcción imaginaria del fenómeno, se articulan y generan múltiples  sentidos, impactando en la mirada hacia el pasado, las formas de  habitar el presente y la constitución del futuro que constituyen el fenómeno.  
El Consumo Problemático se constituye como una expresión de una época que se hace cuerpo en la singularidad de cada sujeto  intervención, en tanto, usuario de un modelo de tratamiento.
Lo Ético y lo Social se enuncian como elementos claves de  una perspectiva situada, integrada a la multiplicidad de condicionantes singulares, territoriales y sociales. 
De esta manera la intervención, preventiva y asistencial se separan solo con fines operativos y analíticos quedando enunciadas y  articuladas desde el deseo como motor del hacer. 
La Intervención en el Consumo Problemático es, de esta manera, definida como  un dispositivo que articula una serie de componentes que se vinculan entre sí y construyen su devenir poniendo en cuestión lo predisponente, lo condicionante y lo desencadenante.
Así, lo asistencial y lo preventivo se confunden en un mismo campo donde la posibilidad de amalgama se constituye desde lo territorial, esencialmente con  Otros.
Si las sustancias no existen como algo independiente del sentido de su utilización, donde, la misma es mediada por una serie de elementos contextuales y culturales. Lo singular, grupal y territorial se hace presente como una forma de intersección indispensable en el desarrollo de abordajes que intenten dialogar con el padecimiento subjetivo como expresión de las Problemáticas Sociales Complejas y el Consumo Problemático de Sustancias.
Los tres elementos mencionados conforman en sí mismos un dispositivo de intervención que interactúa en las circunstancias de cada usuario.
Así, el Consumo Problemático es entendido como el emergente, de  una serie de condicionantes expresados en múltiples causalidades que  construyen el Problema sobre el cual se pretende trabajar.
Desde esta perspectiva, la intervención sobre los condicionantes se relaciona con inscripciones históricas y sociales que,  marcando la biografía de ese Otro en tanto sujeto de intervención se  marcan y generan padecimientos que se transforman en formas de comprender y explicar la resolución, convivencia o tramitación de éstos. 
El lugar de la palabra, la escucha, la interacción con otros se hace, se despliega, tanto a nivel singular, como grupal y territorial, donde la creatividad, lo lúdico, lo expresivo y lo histórico constituyen una nueva posibilidad de encuentro.
La intervención en estos aspectos apunta a trabajar con la mitigación del dolor que estas cuestiones generan y se expresan en la demanda. Permitiendo y favoreciendo el encuentro con otras formas de relación con las inscripciones objetivas y subjetivas que se construyeron en su historia como una modalidad de abordaje que integra sujeto y contexto.

            Bibliografía:
           Modelo Ético Social. Serie de Publicaciones Técnicas del FAT (Fondo de Ayuda Toxicológica). 
            Murillo , Manuel. Deleuze & Guattari. El Deseo y lo Social. Editorial Brueghel. Buenos Aires.2019.

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