lunes, 29 de julio de 2024

Para aquellos que no recuerdan o no lo vivieron La Dictadura Cívico Militar en algunos Números:


- duró 2818 días.
- hubo 4 Presidentes: Videla, Viola, Galtieri y Bignone
- Pasaron 2 mundiales, 2 juegos olímpicos y 3 papas.
- Se cerraron 20.000 fábricas
- Se abrieron 340 centros clandestinos de detención.
La deuda externa se multiplicó por 6.
- La inflación acumulada durante el 1976 a 1983 fue de 517.000%.
- El mundial del 1978 costó u$s 500.000.000. Mientras se desarrollaba, desaparecieron 69 personas.
- Se prohibieron mas de 200 canciones de artistas argentinos y extranjeros.
- Mas de 600 libros fueron prohibidos, entre ellos, muchos infantiles.
- Se prohibieron mas de 200 películas extranjeras y 130 argentinas. Se cortaron o censuraron partes a cientos mas.
- Aumento de la Pobreza, del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983.
Se enviaron 14.000 hombres a la Guerra de Malvinas. Murieron 649 soldados y se suicidaron 350 veteranos una vez finalizado el conflicto armado.
- La dictadura disolvió el Congreso, prohibió los sindicatos y cercenó la actividad de los partidos políticos.
Se secuestró, torturó y desapareció a 30.000 personas. 9.000 casos fueron denunciados ante la Conadep
- 490 personas nacieron en cautiverio durante la dictadura militar. Sólo 127 fueron recuperados.
Se calcula que 500.000 argentinos se exiliaron voluntariamente o forzosamente durante la dictadura.
- Primer Estado en Reconocer a Rafael Videla como Presidente: EEUU.
El FMI aprobó un Crédito Internacional de 110 millones de dólares el mismo día del Golpe Militar, aun cuando las nuevas autoridades no habían sido reconocidas por ningún país en el mundo.
Se estatizo la deuda privada de mas de 70 grandes Empresas. Entre ellas el Grupo Macri, Techint, Fiat, Ford, City Bank, IBM, Banco Frances, etc. EL monto, alrededor de 22 mil millones de Dólares. Casi la mitad de la de Deuda que genero la dictadura





Cuando Carlos Gardel salvó la vida de un joven cantante que luego se hizo famoso.


El 14 de enero de 1934,el cantante Carlos Gardel se encontraba
en Nueva York, contratado por una radio estadounidense que transmitió dos especiales con su música.
Luego de las exitosas emisiones, un joven quinceañero desvergonzado se acercó a saludarlo y a expresarle su admiración. Él también cantaba, pero lo hacía de forma amateur. La vida conflictiva del hampa newyorkino le tiraba un poco más que el micrófono y la música.
Gardel aceptó el diálogo amablemente, que transcurrió como pudo, entre el inglés, el español y el italiano, y compartieron un rato de charla.
Curioso, Gardel le preguntó al adolescente sobre su vida. Contestó la novia del joven, quien, indignada, le dijo a Gardel que, a pesar de contar con una voz privilegiada, prefería la vida problemática y los conflictos con la policía.
Por su experiencia de juventud, Gardel habría empatizado con aquel muchacho.
Probablemente el joven haya cantado algo esa noche , ya que Gardel le recomendó enfáticamente que se presentara en un concurso de la radio que lo había contratado en Nueva York.
El joven no tenía ni la más mínima idea de la competencia, pero decidió anotarse y se presentó como “recomendado” por la estrella argentina.
Se presentó al concurso , ganó el primer puesto y comenzó una exitosa carrera.
El joven se llamaba Francis Albert Sinatra, conocido luego como FRANK SINATRA ( "La Voz").
Gardel murió un año después y nunca supo hasta donde llegó su joven admirador al que le cambió la vida.
En 1981, Sinatra vino a cantar a la Argentina, pero antes de su presentación en el Luna Park decidió ir a caminar solo por las calles del Abasto, que vieron crecer a Carlos Gardel. Los que tuvieron la suerte de presenciar al insólito turista parado en la esquina de Jean Jaurés y Corrientes aseguran que el famoso cantante norteamericano exclamó “gracias por enseñarme a vivir, señor Gardel”.
La vieja anécdota de casi cinco décadas atrás, Sinatra la compartió con muchos argentinos en su paso por Buenos Aires. A todos ellos les dijo: “Carlos Gardel me salvó la vida”.




Uxmal. México.

 

Hace poco más de cinco siglos, los nativos de México dejaron de sentir orgullo; sus hijos y los hijos de sus hijos nunca supieron que sus abuelos habían construido una impresionante civilización...
Hoy, más de 500 años después de la llegada de aquellos hombres que poseían una extraña forma de ver el mundo, los mexicanos comienzan a descubrir cosas que durante décadas fueron omitidas en los libros de texto.
Hoy se sabe que los olmecas descubrieron el proceso de vulcanización 3500 años antes que Charles Goodyear, que Teotihuacan era más grande que la Roma Imperial, que Texcoco era una capital cultural del mundo nahua, una ciudad similar a Atenas para los griegos; se sabe que Tenochtitlán tenía 700 mil habitantes, es decir, era 16 veces más grande que Sevilla en esa época; también se sabe que la educación entre los nahuas comenzaba desde la niñez y que era obligatoria, pública y universal, a diferencia de los europeos, que solo educaban a los hijos de la nobleza.
Hoy sabemos que los mayas construyeron observatorios y diseñaron el único calendario de Venus en la antigüedad, y que en la ciudad de Ek Balam fundaron las escuelas de pintura más importantes de su cultura; se sabe que los wixarika y los rarámuri aprendieron a conectar su corazón y su pensamiento con la tierra y su esencia gracias a las plantas, y a evitar enfermedades físicas sanando primero la mente.
Hubo tantas guerras para imponer religión y costumbres o simplemente para conquistar nuestro territorio. Aquí ya había avances científicos, pero la historia la impone y la escribe el conquistador. Es hora de conocer realmente quiénes éramos antes de ser invadidos. Sabemos tanto que hoy es posible dejar atrás la creencia de que los europeos descubrieron un continente y que además lo civilizaron, porque como pueden apreciar, la civilización ya existía aquí.” — Carmelo Morales.




domingo, 28 de julio de 2024

Eva Perón, fragmento de "La Razón de mi vida"

 “No. No es filantropía, ni es caridad, ni es limosna, ni es caridad social, ni es beneficencia. Ni siquiera es ayuda social, aunque por darle un nombre aproximado yo le he puesto ése. Para mí es estrictamente justicia.

Lo que más me indignaba al principio de la ayuda social, era que me calificasen de limosna o de beneficencia. Porque la limosna fue siempre para mí un placer de los ricos: el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho. Y para eso, para que la limosna fuese aún más miserable y más cruel, inventaron la beneficencia y así añadieron al placer perverso de la limosna el placer de divertirse alegremente con el pretexto del hambre de los pobres. La limosna y la beneficencia son para mí ostentación de riqueza y de poder para humillar a los humildes.”
Eva Perón
"La Razón de mi vida"




A mediodía anocheció Por Ramón Carrillo, Julio de 1952


Allá en la tierra santiagueña, en el viejo cementerio entre unas piedras dispersas se encontró hace tiempo una lápida con esta inscripción: Chaupi Punchaupi Tutayara. Según la leyenda, tales palabras se grabaron en la tumba de un príncipe hijo del sol, muerto en plena juventud, mereciendo en grado sumo el cariño de sus súbditos: la inscripción quiere decir sencillamente "A mediodía anocheció". 

Acabo de recordar la frase ahora, el corazón oprimido por la angustia ante el destino de Eva Perón. Destino misterioso y profundo el de esta mujer que entró en la inmortalidad como una princesa del sol. El mediodía es la plenitud del día. Sol alto y esplendoroso derramando su fuerza creadora, haciendo brotar de las entrañas de la tierra el máximo de las potencias que en ella se encierra.

Así Eva Perón, asciende en breves años hasta el ápice de su mediodía y con cariño inconmensurable por la humanidad doliente de su patria y de más allá de la patria derrama el conjunto increíble de sus obras y acciones, todas ellas enderezadas al mismo fin: La felicidad de los más humildes, de los más olvidados, de los más desgraciados; también a su conjuro, mediante su fuerza sin límites físicos, aquilatado por un sufrimiento tremendo, Eva Perón transforma al lado de su Líder y el nuestro la fisonomía y la esencia del pueblo argentino.

Los niños, los ancianos, las mujeres, los obreros, los enfermos de la carne y el alma, los rebeldes, los sin paz interior, los escépticos, los desesperanzados, los señalados por los aciagos signos del infortunio, reciben el amor de Eva Perón hecho creaciones que perdurarán mientras perdure la vida de los pueblos.

Transcurrirá tal vez mucho tiempo para valorar las gigantescas y universales dimensiones del espíritu de Eva Perón que ahora la contemplamos sólo como un hecho nacional e histórico. Quienes hemos tenido el honor de trabajar cerca de ella sabemos que era imposible substraerse al influjo inextinguible de Eva Perón, a su singularísima captación de las necesidades del pueblo, las permanentes y las circunstanciales, a su magnético dinamismo, a su fortaleza realizadora. Subía su vida, como el sol a mediodía.


Y ahora también comprendemos por qué para ella no hubo pausa en la lucha, ni reposo alguno, ni baladí entretenimiento, ni un paso atrás ante los obstáculos de la incomprensión, de la mala fe, y hasta de la hostilidad que surgían ante ella, como surgen siempre ante los visionarios porque su personalidad evade el orden común. 

Su fiebre de amor por el pueblo era contagiosa; emanaba de ella y transcurría por todos los canales de la vida argentina, haciendo surgir de la nada, esas realidades que se llaman Fundación Eva Perón. Ciudades Infantiles, Hogares-Escuelas, Ciudades Estudiantiles, Hogares de Tránsito, Hogares de Ancianos, Policlínicos, Escuela de Enfermeras y también la ayuda oportuna al sumergido para dignificarlo; la participación femenina en la vida política, social y gremial de la Nación incluso económica con su plan agrario todo en fin, lo que recibe hoy en beneficio el pueblo de la patria; este pueblo que antes jamás, entregó a nadie su corazón y que ahora lo ha encerrado en un solo nombre: Evita. 

Y al mediodía anocheció. Belleza, juventud, satisfacciones, descanso, todo ofrendó Eva Perón en aras de su amor por el pueblo, generado en su amor al Líder, compañero, guía y esposo. Sobre ella anocheció. 

Pero la hermosura del destino de Eva Perón, es la hermosura del bien. Y lo impresionante de esta noche humana que nos atribula a todos los argentinos como la pérdida de algo propio, se compensa apenas con el convencimiento absoluto de que, hoy, mañana y siempre, Eva Perón vivirá en el amor de los humildes que son los elegidos de Dios y por eso Dios la recibirá en su seno entre el canto de los ángeles.





lunes, 22 de julio de 2024

EL CONSUMO PROBLEMÁTICO DE SUSTANCIAS EN ESCENARIOS DEL DESENCANTO e INCERTIDUMBRE Por; Alfredo Juan Manuel Carballeda

Resumen:

El Consumo Problemático de Sustancias se presenta en este contexto en un escenario donde pujan las restricciones a la ciudadanía y los derechos subjetivos. La pérdida de espacios de socialización, muestran dificultades de diversa índole que van desde la fragmentación de la vida cotidiana hasta la complejidad para acceder a formas constructivas de la pertenencia y la identidad. El Consumo problemático, en tanto padecimiento, se convierte en una expresión del desencanto frente a un mundo fragmentado y sin sentido. Estas cuestiones son observables desde diferentes aspectos que van desde el sentido del cuerpo, donde se inscribe una nueva forma de la biopolítica, hasta la aparición de problemáticas sociales complejas que integran desde el sufrimiento las parcelaciones institucionales que dejó como huella la crisis de los últimos años. Se es adolescente en una sociedad que puja por ser adolescente, especialmente en el mundo de los adultos. El discurso predominante referido a las drogas reafirma su “capacidad destructiva” aumentándose la carga simbólica y tal vez transformándola en algo deseable en escenografías y guiones de la vida cotidiana donde todo parece fluir sin sentido. Desde esa potencialidad de destrucción se analiza el fenómeno del consumo de drogas desde determinismos centrados en las viejas metáforas médico - biológicas de la relación causa efecto.

1- El escenario

El escenario es la sociedad. Una sociedad atravesada por relaciones violentas, fundada en nuevas formas de intimidación, en un contrato que intenta ser elaborado por quienes ganaron las batallas que llevaron a la gran contienda fundacional, poniendo el acento en la meritocracia. Una sociedad atravesada por relaciones de fuerza, que muchas veces se develan a partir de las metáforas bélicas que utiliza para nombrar problemas y acciones sobre ellos. Nuevamente los jóvenes son acorralados, ahora con lógicas más represivas, publicitarias y voluntaristas. Se está donde la voluntad individual hizo que uno esté. No hay sociedad responsable, la derrota es culpa solo del individuo que ingresa en un mundo donde no se le avisó que el deber formaba parte de las reglas del juego.

La violencia de la desigualdad, el desempleo y la vigencia del Mercado como Leviatán, en tanto monstruo necesario para mantener el orden de la restricción de los derechos de quienes, en diferentes grados precarizan su relación con el. La entrega de la soberanía individual al mercado, exponerse a leyes que este genera y declama justas por un propio discurso de legitimidad, fue planteado como resolución única de la conflictividad. En un gobierno de corporaciones, CEOS y gerentes. El mercado disciplina, se entromete en la vida cotidiana, otorga un <<sentido>> a las relaciones sociales que, desde lo efímero, generan solo una mayor necesidad de saciar vacíos, dando momentáneamente una sensación de identidad, de pertenencia, que se hace “real” cuando la adquisición de un objeto de consumo es posible.

Contenciones efímeras al fin que, para saciar el vacío que producen requieren de nuevas adquisiciones o el fracaso cotidiano de la aplicación de las fórmulas de auto ayuda.

Así, el sujeto es solo individuo precario, temporal; donde se obtura su posibilidad de ser en su relación con otros.

Una sociedad, donde la recuperación del pasado desde lo trágico, pero también desde lo beneficioso está volviendo lentamente, tal vez, comenzando a construir nuevas formas de la verdad, por fuera de los discursos únicos.

Una sociedad donde el porvenir vuelve a transitar una ruta opacada por la incertidumbre y la falta de convicciones que permitan pensar en proyectos de futuro en forma colectiva.

El escenario del Consumo Problemático de Sustancias, en tanto sociedad, da cuenta de fragmentaciones recientes, y también de una puja heroica para resolver las rupturas, en la búsqueda constante de una totalidad perdida luego de años de disoluciones que remiten a las pujas de la fundación de nuestra sociedad.

En definitiva fragmentaciones manchadas de sangre y silencio que van desde el terrorismo de estado hasta los desaparecidos sociales. Alteradas hoy por persecuciones judiciales, presiones, escuchas que no hacen más que deteriorar el valor de la ley. Construyendo nuevas formas de subjetividad, donde el Otro se ratifica como competidor, ausente u objeto.

Una sociedad donde la precariedad, la falta de certidumbre con respecto al futuro y las diferentes fragmentaciones del lazo social construyen padecimientos que son poco visibles y aún no han sido clasificados en los manuales que intentan dar cuenta de las características enciclopédicas del dolor.

Una sociedad donde los lazos sociales deteriorados generan la angustia expresada en <<ese>> dolor que como un fantasma se transforma en inexplicable e irreconocible tanto para unos como otros. El dolor de la identidad construida en forma frágil, inestable, fugaz. El padecimiento, de la falta de espacios de socialización y de construcción de sentidos que conecten al sujeto con el todo. Constituyen la puesta en escena en un teatro donde los guiones cambian en forma abrupta y dejan a muchos de los actores sin palabras, sin voz. La fragmentación social, se padece y dialoga, a veces, con el consumo problemático generando una forma hipócrita de certeza y pertenencia, que , no hace más que repetir la lógica de la economía de mercado,

Un escenario donde los derechos subjetivos se imponen desde lo mediático, pero el ejercicio de éstos, su acceso, se restringe desde las “capacidades” que otorga el dinero. Donde los derechos se despojan de responsabilidad y quedan acotados en el lugar del consumidor.

El desencanto de la “jaula de hierro”, profetizada por Max Weber, tal vez cumplida en parte, pareciera que anula las posibilidades de reconstrucción, reparación, o recuperación de ese lazo social perdido.

El mundo de los derechos subjetivos que se enfrenta a las restricciones de los derechos sociales, cuando su pérdida inicia un camino inexorable hacia la restricción de los derechos civiles.

En estos contextos aún así, la identidad se continúa construyendo desde probablemente uniones desconocidas, aún no vistas, que se presentan como terreno a develar; que conectan a cada uno de los integrantes de esta sociedad con una cultura de la resistencia y la integración.

El Consumo Problemático de sustancias puede ser una forma de expresión del desencanto en ese contexto, escenario. De un malestar que aleja, separa al sujeto de los otros de su cultura, de los elementos constitutivos de la identidad.

2- La adolescencia

Una sociedad adolescente donde una “etapa” de la vida se transforma en valor en si mismo, como un objeto de consumo para ser adquirido por adultos que lo logran gracias a su inserción en el mercado. Se es adolescente a costa de ropas informales; de marcas, de cuerpos trabajados en gimnasios, de cirugías, de actitudes <<transgresoras>>, de dietas. Mientras que los jóvenes <adolescentes> poseen cada vez más restricciones en su circulación; inserción e inscripción social.

Una sociedad donde los ancianos no son tenidos en cuenta por su sabiduría experiencia o conocimiento, sino por lograr permanecer como jóvenes de cuerpo y espíritu.

Se vive en una paradoja de una sociedad de adultos disfrazados de jóvenes que ocultan a éstos o los exhiben a su lado como trofeos que irradian lo que no se tiene.

La sociedad se convierte en adolescente, una especie de estilo de vida que exalta la adolescencia, la juventud, mientras estas, se ven encerradas en los circuitos de consumo, para pertenecer, hace falta obtener productos “simbólicos” que día a día se desactualizan. La necesidad de acceder a consumos emblemáticos, es una forma frágil y economicista de construir lazo social, solidaridad y pertenencia. Esta sensación de puro presente, da cuenta de la necesidad de resolver todo en lo inmediato, en un contexto de precariedad y exclusión social. Las ciudadanías de los jóvenes, se transforman en recortadas, flexibles inestables y efímeras. De este modo, se naturaliza la exclusión social, se crean nuevas formas de estigmatización y ser joven en la sociedad adolescente, puede ser peligroso. Tanto desde lo cotidiano, como en relación al consumo de drogas sus efectos y sospechas. “Cuidar a los jóvenes de las drogas”; surge muchas veces como discurso de adultos que exacerba su carga simbólica De este modo las hacen mas atrayentes, necesarias, transformando a la sustancia <<droga>> en un objeto de dominación, no por el efecto de ésta sino por las relaciones sociales y explicaciones socioculturales que genera la hipocresía de una sociedad que impone una gestión de los riesgos y de una supuesta peligrosidad depositada en una franja de edades o características sociales.

Las drogas, de este modo, se transforman en nuevos elementos de control y disciplinamiento especialmente desde el hipócrita discurso del cuidado y el tratamiento. Se refuerza de esta manera, la estigmatización naturalizándola, generando nuevas formas de la fragmentación.

Se considera a los consumidores como jóvenes, con potencial adictivo y delincuencial habitando un espacio de “guerra natural”, sin reglas y sin ley que solo se resuelve con un sistema hobbesiano de tratamiento, donde la entrega de la soberanía es clave fundamental, actuando como extorsión para quienes reconocen su problema y desean ingresar a un sistema de tratamiento.

Así la asociación drogas – juventud, es presentada, muchas veces, desde un fatalismo donde la única resolución es el control de determinadas poblaciones con una serie de características enumeradas por expertos y manuales internacionales.

Las drogas se siguen pensando desde el discurso médico, como si fueran bacterias o virus que ingresan a la sociedad y generan adictos por mero contacto o contagio. El consumo problemático aún se presenta explicada desde relaciones causales, unívocas, determinadas desde donde se construye un fatalismo que impide la acción o resalta la inviabilidad de determinadas poblaciones. Se sigue pensando que hay adictos porque hay drogas, mientras se vive en una sociedad donde todo consumo es exaltado para llenar las mismas ausencias que el mercado produce.

Contradictoriamente, esta sociedad que se define como adolescente, forma parte de un país y un continente donde la exclusión social se orienta hacia los jóvenes, donde las cárceles bajan año tras año el promedio de edad. La sociedad adolescente, demanda cada vez mayores sistemas de control hacia éstos, ratificándose el discurso que marca una idea de joven deteriorado, sin horizontes. Tal vez sean los jóvenes los que estén construyendo con la precariedad de las herramientas que les proporcionaron, un mundo donde el pasado y el presente se integran en los escenarios de la incertidumbre.

3-El Connsumo Problemático de Sustancias

El consumo problemático, en tanto padecimiento, se transforma de alguna manera en una expresión del desencanto, en una civilización que desde los inicios de la modernidad comenzó lentamente a apropiarse del planeta, transformado lo diferente en homogéneo o en desigualdades sociales.

Es, desde esta perspectiva construida como problema social a partir de una necesidad de etiquetas y diagnósticos. Desde la ética protestante comienzan a demonizarse las sustancias, para luego construir diablos en quienes las usan o dependen de ellas. Así cada época construyó diferentes tipologías de drogadictos, desviados, viciosos, anormales, desde rasgos físicos, atribuciones e identidades supuestas.

Como complejo sociocultural, el consumo problemático muestra el sistema de trasgresiones que dialoga con esta época.

Así, desde una perspectiva histórica, las drogas serán más o menos importantes de acuerdo a las características de ese sistema y del complejo tutelar para abordar el problema.

La reafirmación de la “capacidad destructiva” de la sustancia, se centra en el temor a las poblaciones que podrían estar usándola. El consumo problemático, en tanto construcción social, logra poner en marcha un deseo, transformado en mito, que se vuelve insaciable, que todo lo malgasta, construyendo un mundo donde la satisfacción nunca es definitiva. Condensándola, llevando la metáfora a lo real, el mundo que occidente construyó alrededor del consumo y los objetos. En definitiva, hoy, objetos, productos que se hacen necesarios para sobrellevar mejor un presente cargado de perplejidad.

El goce, el placer, el encanto de los objetos está, tal vez, en que detienen momentáneamente la sensación del sufrimiento, colmando un vacío que se hace más profundo en la medida en que se llena.

A su vez, ésta, se complementa con la “necesidad” de la trasgresión, la trasgresión es en definitiva funcional a una sociedad que necesita permanentemente ratificar el lugar de lo “sano” y de lo “enfermo”. Así como en la era Victoriana, la prostitución era una trasgresión “necesaria” debido a la represión sexual de los cuerpos y el deseo. El consumo de drogas actúa como excusa para imponer coerciones, siendo la coerción la negación misma de la subjetividad y la imposición de otra, preconstruida, artificial “necesaria” a los diferentes órdenes vigentes en la historia.

El Consumo Problemático, como problema social se inscribe en los cuerpos, se muestra a través de marcas que muestran diferentes itinerarios y procedencias, cuerpos de la pobreza, de la estética cuidada, cuerpos del encierro, cuerpos que muestran trayectorias, cuerpos donde el padecimiento subjetivo se hace objetivo a través de cortes y señales.

Por otra parte, el abordaje del tema muchas veces se sigue pensando desde las relaciones causales, a partir de prácticas discursivas que lo preceden y que se remontan a viejos postulados positivistas enraizados en las ciencias naturales, ratificando determinismos, haciendo que el tratamiento se transforme en un sin sentido. Coincidiendo que la noción de problema social surge con los saberes de la normalización.

4- La Intervención

Pensar el Consumo Problemático desde los derechos sociales y civiles, tal vez sea una vía de entrada para discutir la relación entre este tema y la autonomía perdida a partir de la merma, de los derechos sociales. Desnaturalizando de este modo, las lógicas de la desigualdad. En este aspecto este tema dialoga en forma intensa con la intervención, con el sentido de ésta desde numerosas formas de interpelación. Así la intervención requiere de un diálogo con la ética, desde una perspectiva de <<deliberación>>, en tanto reflexión, revisando los argumentos que la justifican y que la sostienen. La reflexión, en tanto deliberación hace responsable a la intervención y ratifica o no su propia autonomía. Una reflexión ética implica la revisión de los marcos conceptuales, los esquemas de justificación, la mirada a la influencia de las representaciones sociales, los mandatos, las creencias, las construcciones simbólicas de ésta.

En definitiva, los interrogantes convergen en dilucidar, ¿Cuál es el sentido de la intervención en este tema?; ¿cómo hacer que esta se integre a un contexto de crisis e incertidumbre?; ¿cómo lograr intervenciones que se orienten estratégicamente a recuperar lo propio?, la cultura, la identidad, la soberanía <en tanto autonomía> de ese otro. Tal vez una posibilidad de respuesta sea la mirada hacia nuestra propia historia, en términos de generar otras preguntas relacionadas con lo que nuestra sociedad perdió en las últimas décadas, reflexionando acerca de las capacidades y habilidades perdidas por las desigualdades sociales, el hambre, la injusticia. ¿Cuánto de todo esto se está en condiciones de ser recuperado? Y, básicamente como pensar intervenciones que estratégicamente se orienten a una perspectiva de futuro dentro de un proyecto colectivo.

Bibliografía

Heler, Mario. Ciencia Incierta. Editorial Biblos . Buenos Aires. 2004

Sissa, Julia. El Placer y el Mal. Ediccioditorial Manantial. Buenos Aires 1999.



Author's work. Acrylic. canvas. 40×60 cm. "Twilight"




lunes, 1 de julio de 2024

1 de Julio de 1974 Por Alfredo J. M. carballeda

 

Recuerdo que llovía, que Buenos Aires se volvió gris,
Recuerdo que de pronto, todo se paralizó y al rato se siguió moviendo en un ritmo lento.
Recuerdo como la desazón y la tristeza se nos pegaba en el cuerpo.
Recuerdo que sabíamos que a partir de ese día todos nos íbamos a quedar más solos.
Colectivamente solos, colectivamente tristes.
Recuerdo las noticias.
Recuerdo las lágrimas de mis padres.
Recuerdo ver a una Argentina que empezaba a oscurecerse.
Recuerdo que comenzábamos a saber algo del infierno que se venía.
Recuerdo las filas de personas en silencio bajo la lluvia.
Recuerdo como la lluvia se nos metía colectivamente en los cuerpos, atravesando los huesos y enfriando el alma.
Recuerdo como fuimos envueltos en una ausencia colectiva: Perón había muerto.