martes, 28 de noviembre de 2023

AGUINALDO

 El Aguinaldo es un Derecho y no un regalo o dádiva. El Aguinaldo debe pagarse cuando la remuneración es mensual. El año tiene 52 semanas. Cuando los haberes se cobran por mes, se pagan en total 48 semanas. De esa forma hay 4 semanas que el empleador no paga. El Sueldo anual complementario corresponde a esas 4 semanas. Si el salario se cobrara por semana como en otros países, el Aguinaldo o Sueldo Anual Complementario no correspondería, como por ejemplo, en EEUU, donde se cobra semanalmente y no por mes. EL SUELDO ANUAL COMPLEMENTARIO NO ES UN REGALO. CORRESPONDE A DÍAS TRABAJADOS QUE ACEPTAMOS QUE NOS PAGUEN EN DOS CUOTAS ( JULIO Y DICIEMBRE)

viernes, 4 de agosto de 2023

Algunas coordenadas sobre las problemáticas educativas y el Trabajo Social en la actualidad. Por: Alfredo J. M. Carballeda

 

1- Trabajo Social, intervención, formación y construcción de conocimiento. Algunos apuntes para pensar la formación en la actualidad.

El Trabajo Social suele habitar la periferia, los márgenes de las Ciencias Sociales, allí, muchas veces surgen respuestas y verdades que no suelen ser comprendidas hasta mucho tiempo después. Es decir, el Trabajo Social posee una serie de formas singularizadas de construcción de conocimiento donde  llega simplemente haciendo, construyendo y recreando acontecimiento, interactuando desde lo micro social con lo macro, cimentando de esta manera diferentes formas de diálogo a partir de las interpelaciones que surgen desde el hacer cotidiano. Desde allí devela, aporta más y nuevas miradas a diferentes sucesos que se vinculan estrechamente con la Cuestión Social.

Una vía de entrada posible a esta construcción singular de saberes, podría pasar por el análisis de los procesos de formación  en este campo y especialmente sus perspectivas actuales, tomándolos desde su configuración histórica y social. Desde ese punto de vista, estos temas, se relacionan con realidades contextuales y regionales que muchas veces atraviesan y marcan diferentes formas de construcción histórica de la profesión. De todos modos, es posible pensar algunos puntos de referencia como una serie de elementos que se reconocen a pesar de las diferentes particularidades. Desde esa mirada, es factible aproximarse a una forma singularizada de construcción de saberes que se relaciona con el Trabajo Social  y se expresa desde la formación dentro de esta profesión. 

En muchos aspectos, el Trabajo Social se aprende y se actúa haciendo dialogar aquello que el pensamiento occidental y cartesiano dividió en “teoría y práctica”, en otras palabras la intervención en lo social surge desde la búsqueda de respuestas a partir  de las interpelaciones que la realidad, expresada a través de permanentes construcciones y de construcciones,  le propone a lo ya sabido y conocido. En ese choque, en esa interpenetración se produce una forma singular de construcción de conocimiento. Así, también, se elabora una forma de conocer que se vincula en un diálogo entre los problemas sociales, la trama que rodea a quien construye la demanda  y el sistema de protección social, siempre desde una necesaria perspectiva situada, contextualizada, en relación con lo que está ocurriendo en ese escenario de intervención, pero también con la construcción histórica del mismo e incluso con sus perspectivas de futuro. Así, tiempo y espacio, también se integran en los procesos de intervención.

El Trabajo Social, como disciplina, se interroga a sí misma, a su propia producción, a su propia búsqueda de respuestas  mientras es interpelado por la realidad y desde allí se pone en  relación con otros campos de conocimiento. 

De esta forma, es posible aproximarse a la comprensión de la multiplicidad de saberes que se ponen en juego en un proceso de intervención y su re significación dentro del propio campo de éste en cada situación de Intervención en lo Social.

Tal vez,  en este aspecto se haga necesario  repensar las diferentes formas de diálogo que este campo disciplinar viene construyendo con el resto de las ciencias sociales y las maneras de apropiación por parte del Trabajo Social, de éstos. 

También de la necesaria  sistematización, visibilidad y recuperación de los aportes del Trabajo Social a otros campos de las ciencias sociales. 

A su vez, la construcción histórica de la profesión muestra también una gran variedad de trayectorias, junto con una serie de puntos en común que pueden ser útiles para repensar proyecciones, posibilidades y necesidades de ésta. Tanto desde lo conceptual, como a partir de los aspectos instrumentales, la reflexión sobre las propias  experiencias y la  lectura de procesos sociales desde ésta. 

Así, la investigación en Trabajo  Social va de lo micro a lo macro y viceversa, atravesando lo territorial y generando distintos aportes que van desde lo metodológico a lo teórico. 

Diferentes trabajos de investigación han demostrado que el carácter investigativo de la profesión se ubica en los orígenes de la misma, como una necesidad natural de comprensión y explicación del contexto, su impacto y expresión singular, aportando incluso a otras disciplinas como la Antropología, la Sociología y las Ciencias Políticas.

 De todas maneras, durante prácticamente todo el siglo XX, salvo  en  sus dos últimas décadas, se produjo, tal vez por una serie de relaciones complejas de poder y disputas académicas una significativa desvalorización, negación y silenciamiento de los saberes  y el aporte de las  experiencias profesionales de esta disciplina como aporte para el conocimiento desde esta profesión a otros campos de saber.

Otra posible vía de entrada a estos temas puede pasar por identificar las tensiones presentes en los modos de enseñar y aprender, reconociendo experiencias vinculadas a los procesos de prácticas de formación de los trabajadores sociales. Los mismos se encuentran muchas veces atravesados por los  condicionamientos históricos mencionados, la complejidad de los contextos académicos e institucionales, sumado a los cambios y transformaciones permanentes en los escenarios de intervención.

2- La enseñanza desde un  Trabajo Social Situado. Las posibilidades de ruptura con el pensamiento binario.

La forma que adopta el pensamiento occidental, coincidentemente con la Conquista de América es binaria, o sea  que se construye  por pares antagónicos, por polos opuestos en definitiva, por dos categorías exclusivas y excluyentes. Desde allí  se construyen explicaciones muchas veces académicas, donde se justifica el saqueo, el aniquilamiento, con la consecuente  negación de aquello que se define, arbitrariamente, como extraño o peligroso. Así se dividen las ideas y las cosas, el cuerpo y el alma, la humanidad y la naturaleza, lo normal y lo patológico, la civilización y la barbarie. 

En definitiva, desde lo binario, se genera la construcción de las identidades en Occidente, sean éstas identidades de género, de clase, de etnia o políticas. Esta cimentación, repercute en América de manera singular, actuando como justificativo de una múltiple dominación que atraviesa el género, la “raza”, los estamentos, los grupos sociales, hasta las cartografías que delimitan territorios signándole atributos a quienes los habitan. 

De este modo en el caso de la Argentina, la inmensidad de la llanura, la pampa, el desierto operan como una forma de encierro, o destierro donde habita la barbarie, mientras que en las ciudades se refugia una civilización asechada que, desde esa condición se atribuye capacidad para discriminar, excluir y sojuzgar. 

Desde la formación profesional surge la necesidad de aproximación a una forma de pensamiento que tenga la capacidad de analizar la matriz del poder colonial y colonizador, sus efectos objetivos y subjetivos. Esta operación es posible desde el análisis de sus expresiones, en el pasado y en la actualidad, a partir de la persistencia, dentro de las formas contemporáneas del capitalismo, las formas de conocimiento totalitarias que sostienen el binomio dominador-dominado que se gesta junto con la Conquista de América. 

Desde estos aspectos, surge que se hace relevante que en los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro del campo de nuestra disciplina se trabaje desde un conocimiento situado, que se relacione con los espacios políticos históricamente dominados, desde su lógica y manera de habitar, desarticulando la visión única que propone el eurocentrismo racial, sexista y patriarcal. Teniendo en cuenta que desde las formas de escolarización, el aprendizaje y su estructura  se entrelazan con la conquista. 

De este modo, el surgimiento de la educación formal, se relaciona con la Modernidad, incluso la mayor parte de las técnicas de escolarización provienen de los años 1500 y 1600. En  especial, la idea de educación en libros de texto, además del avance a través de grados y pasos que dan cuenta de los títulos obtenidos o que puedan obtenerse. 

Así la estructura de esta forma de enseñanza también posee en su conformación una lógica binaria, tanto desde lo institucional como desde la centralidad de la construcción y transmisión de conocimientos. El Trabajo Social, desde su conformación y especialmente desde su hacer cotidiano muchas veces pone en cuestión esas lógicas. Desde su sola presencia está diciendo que en un hospital hay algo más que un cuerpo enfermo, un programa educativo en la escuela o la ley en un tribunal. Tal vez en ese “algo más”, esté su potencialidad de ver más allá y de romper con el binarismo que mencionamos. 

La formación en Trabajo Social implica un horizonte que se relaciona con capacidades y habilidades para identificar, analizar y resolver problemas sociales a través de procesos de intervención en lo social.  En este aspecto el sentido del proceso de intervención, tal vez se presente como una de las coordenadas clave en el momento histórico y social que atravesamos. Es decir, la resolución de problemas sociales implica definiciones desde lo conceptual, lo subjetivo y el clima de época que se imbrican en forma inevitable no solo con lo teórico y conceptual, sino también con lo instrumental. Tanto desde cuestiones ético valorativas como de la búsqueda de resultados. 

La formación, es constitutiva desde una serie de articulaciones que dialogan con el propio devenir histórico del campo disciplinar. En este aspecto, la ruptura con el pensamiento binario se presenta como trascendental, donde la formación se sale de la búsqueda de lo “normal”, enfrentado a lo ”patológico”, sino que requiere del reconocimiento de las diferentes lógicas y formas de comprender y explicar que atraviesan los problema sociales. 

Poner en cuestión la dualidad cartesiana  desde la formación implica, repreguntar a la disciplina desde otro lado y sentido,  quizás esta forma de elucidación implique salirse de la pregunta acerca de ¿qué es el Trabajo Social? quizás cambiándola por: ¿qué hace el trabajo social?, ¿qué subjetividades construye?, ¿cómo ésta dialoga con la perspectiva de derechos? , ¿cómo construye su visión del Otro?  y, fundamentalmente alrededor de  la capacidad que posee de construir acontecimiento. 

Repensar, de esta manera, a la formación  desde una perspectiva que permita  una aproximación a lo que el problema social construye, condiciona, significa, produce en términos de padecimiento y sentido. 

La tensión entre lo normal y lo  patológico, no deja de ser una construcción social que se inscribe en la época en que estas cuestiones son analizadas y estudiadas. En definitiva la división entre lo normal y lo patológico se construyó y se alimenta como una forma de disciplinamiento que se expresa en la ilusión de la existencia de un sujeto universal que responde a las categorías y prejuicios de las lógicas dominantes desde una perspectiva de normalización de discursos, acciones y sujetos de intervención, solo contenido dentro de una trama simbólica que surge de la construcción social. 

3- La formación en Trabajo Social desde la singularidad del campo disciplinar.

La ruptura con el pensamiento binario implica también desde la formación, la apropiación y el trabajo con  la complejidad que atraviesa la intervención en lo social. En ese aspecto, la intervención sobre problemas sociales sugiere un ingreso a una forma de complejidad que va más allá del problema en sí mismo. 

En otras palabras. La intervención sobre lo que denominamos Problemáticas Sociales Complejas,  implica el trabajo, la práctica, el hacer, con una multiplicidad de factores que las rodean además de la interacción que éstas tienen con otros problemas sociales, circunstancia que muestra por un lado la singularidad de expresión de éstos, su permanente construcción y deconstrucción, su impacto subjetivo y la necesaria ubicación de éstos dentro de lo micro social, vinculado con lo territorial y lo contextual.

 Estas cuestiones muestran la necesidad de nominar de manera diferente el quehacer profesional. La intervención se sumerge en la complejidad, se direcciona en el hacer ver y desde allí en la construcción de acontecimiento. Según Wittgenstein, “la esencia se expresa en la gramática”, de allí que la relevancia de escribir las prácticas, designarlas, construir categorías de análisis, posiblemente genere un orden propio del discurso, se nos presente hoy como uno de  los desafíos más intensos dentro de nuestro campo, donde permanentemente dialogan lo histórico, lo teórico y lo metodológico.




sábado, 29 de julio de 2023

Apuntes para pensar un nuevo humanismo.

 

“Bien saben ustedes que somos explotadores. Saben que nos apoderamos del oro, y los metales y el petróleo de los continentes nuevos para traerlos a las viejas metrópolis. No sin excelentes resultados: palacios, catedrales, capitales industriales; y cuando amenazaba la crisis, ahí estaban los mercados coloniales para amortiguarla o desviarla. Europa, cargada de riquezas, otorgó de jure la humanidad a todos sus habitantes: un hombre entre nosotros, quiere decir un cómplice puesto que todos nos hemos beneficiado con la explotación colonial.”
Jean Paul Sartre. Prólogo a “ Los condenados de la tierra" de Franz Fanon

Lo Ético y lo Social en el Campo del Consumo Problemático. Por: Alfredo J. M. Carballeda


La perspectiva Ética y Social implica intentar acceder a la intervención en el campo del Consumo Problemático desde un proceso de conocimiento de la comprensión histórica y social del mismo, como así también la de su construcción en el devenir del tiempo y sus posibles diálogos con diferentes imaginarios sociales.
En este encuentro entre la historia y la construcción imaginaria del fenómeno, se articulan y generan múltiples sentidos, impactando en la mirada hacia el pasado, las formas de habitar el presente y la constitución del futuro que constituyen el fenómeno.
El Consumo Problemático se constituye como una expresión de una época que se hace cuerpo en la singularidad de cada sujeto intervención, en tanto, usuario de un modelo de tratamiento.
Lo Ético y lo Social se enuncian como elementos claves de una perspectiva situada, integrada a la multiplicidad de condicionantes singulares, territoriales y sociales.
De esta manera la intervención, preventiva y asistencial se separan solo con fines operativos y analíticos quedando enunciadas y articuladas desde el deseo como motor del hacer.
La Intervención en el Consumo Problemático es, de esta manera, definida como un dispositivo que articula una serie de componentes que se vinculan entre sí y construyen su devenir poniendo en cuestión lo predisponente, lo condicionante y lo desencadenante.
Así, lo asistencial y lo preventivo se confunden en un mismo campo donde la posibilidad de amalgama se constituye desde lo territorial, esencialmente con Otros.
Si las sustancias no existen como algo independiente del sentido de su utilización, donde, la misma es mediada por una serie de elementos contextuales y culturales. Lo singular, grupal y territorial se hace presente como una forma de intersección indispensable en el desarrollo de abordajes que intenten dialogar con el padecimiento subjetivo como expresión de las Problemáticas Sociales Complejas y el Consumo Problemático de Sustancias.
Los tres elementos mencionados conforman en sí mismos un dispositivo de intervención que interactúa en las circunstancias de cada usuario.
Así, el Consumo Problemático es entendido como el emergente, de una serie de condicionantes expresados en múltiples causalidades que construyen el Problema sobre el cual se pretende trabajar.
Desde esta perspectiva, la intervención sobre los condicionantes se relaciona con inscripciones históricas y sociales que, marcando la biografía de ese Otro en tanto sujeto de intervención se marcan y generan padecimientos que se transforman en formas de comprender y explicar la resolución, convivencia o tramitación de éstos.
El lugar de la palabra, la escucha, la interacción con otros se hace, se despliega, tanto a nivel singular, como grupal y territorial, donde la creatividad, lo lúdico, lo expresivo y lo histórico constituyen una nueva posibilidad de encuentro.
La intervención en estos aspectos apunta a trabajar con la mitigación del dolor que estas cuestiones generan y se expresan en la demanda. Permitiendo y favoreciendo el encuentro con otras formas de relación con las inscripciones objetivas y subjetivas que se construyeron en su historia como una modalidad de abordaje que integra sujeto y contexto.
Bibliografía:
Modelo Ético Social. Serie de Publicaciones Técnicas del FAT (Fondo de Ayuda Toxicológica).
Murillo , Manuel. Deleuze & Guattari. El Deseo y lo Social. Editorial Brueghel. Buenos Aires.2019.
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lunes, 10 de julio de 2023

FAGOCITACIÓN Por Alfredo J.M. Carballeda


La historia es más o menos así: cuando se empezó a construir Ciudad Evita, en la oficina de Eva Perón había maquetas de las viviendas que se harían, algunos de sus asesores, se impresionaron porque los modelos de vivienda representaban una forma de casa que nada tenía que ver con las tradiciones estéticas de la Argentina. Más bien se parecían a las viviendas de las familias de clase media que se veían en el Cine de Hollywood, es decir, no tenían nada de nacional. Circunstancia que los alarmó y pidieron hablar urgente con Eva Perón. Evita, los escuchó atentamente y en un momento les dijo;…” la gente va al cine, ve esas casitas y las quiere… y yo lo que quiero es poder cumplir el sueño de la gente”...Pasó el tiempo y esas construcciones fueron una forma de construcción de identidad de la vivienda peronista. Rodolfo Kusch , llamaría a ese proceso de apropiación " Fagocitación"




domingo, 28 de mayo de 2023

LA REPÚBLICA DE LOS NIÑOS



Fue construida en un tiempo récord (dos años) y es considerado el mayor emprendimiento infantil de Latinoamérica y primer parque temático de América. La Ciudad de los Niños fue fuente de inspiración de otros parques del mundo, como Disneylandia en los EEUU luego de que recibiera la visita de Walt Disney.
Fue diseñada como parque educativo siguiendo las perspectivas pedagógicas de la época. Ubicado en la localidad de Manuel Bernardo Gonnet, partido de La Plata, Provincia de Buenos Aires. Es considerado el primer parque temático de América y reproduce un conglomerado urbano y rural en escala acorde a niños de 10 años, con todas las instituciones correspondientes al sistema democrático: parlamento, casa de gobierno, palacio de justicia, iglesia, puerto, teatro, aeropuerto, restaurantes, hoteles, etc.
Fue construida por el Instituto Inversor de la Provincia de Buenos Aires en 50 hectáreas de un predio que perteneciera al campo de golf «Swift Golf Club» e inaugurada el 26 de noviembre de 1951 por el presidente Juan Domingo Perón.
En el proyecto oficial, el inspirador de la idea, fue el coronel Domingo Mercante, gobernador y fundador del Instituto Inversor de la Provincia de Buenos Aires.



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lunes, 22 de mayo de 2023

Geopolítica de la Cuestión Social Por: Alfredo Juan Manuel Carballeda

 

 1-        Cuando la riqueza genera pobreza

Desde hace siglos, coincidiendo con la expansión Europea hacia todo el planeta, la distribución de la riqueza a nivel mundial se fue orientando a determinados sectores sociales, geográficos, países y regiones, logrando construir una forma de desigualdad que posee tres factores clave; el saqueo de las riquezas naturales, el beneficio de un sector minoritario de la población y una serie de consecuencias que estarían llevando al planeta a un holocausto ecológico.

Es frecuente que esa desigualdad forzada, impuesta, y fundamentalmente injusta, se explique  a partir de conceptos como globalización, fluctuaciones de mercado, división internacional del trabajo e incluso desde la incapacidad de nuestras naciones de poder llevar adelante sus propios procesos de crecimiento. “A la civilización europea contemporánea—que alcanzó su apogeo por la expansión del horizonte geográfico del mundo, después del siglo XVI, y por la economía colonial que le siguió— de ningún modo le convenía divulgar, en su mundo de aparente esplendor, la desagradable tragedia del hambre, producto —en gran parte— de su colonialismo deshumanizado. Producto, ante todo, de la inhumana explotación de las riquezas coloniales por procesos de economía devastadora, de monocultivo y de latifundio, que permitían la obtención, a precios extremadamente bajos, de las materias primas indispensables para su industrialismo próspero. (Josué de Castro: 1955)

En el caso de nuestro continente, a partir de la conquista, la irrupción de los extraños que llegaron  generó una geografía de la desigualdad que involucra, no solo diferencias a nivel de cada región o país, sino, también a nivel mundial. Además de provocar por diferentes razones una hecatombe demográfica en los pueblos originarios, que se estima en que  pasaron de cien millones de habitantes en el siglo XV a diez millones en el siglo XVI.[1] La conquista enriqueció a los vencedores dando un impulso inesperado al naciente capitalismo, especialmente a partir de los cientos de toneladas de oro y plata que fueron extraídos de las minas de Guanajuato y Potosí. Comenzando a crear una Geopolítica de la desigualdad.

Hasta la actualidad, el resultado final de este proceso de más de 500 años es, prácticamente, un Norte enriquecido y un Sur pobre.

De esta forma, los mejores índices de nutrición, vivienda, infraestructura, salud, protección social etc., se organizan y distribuyen según factores de Poder Militar, Económico y Estratégico en gran escala y igualmente en pequeño grado. También, la riqueza se distribuye de manera desigual, beneficiando a las oligarquías de los países sometidos, éstas, en general son socias y comparten intereses económicos, políticos y culturales con los países, regiones y poderes económicos dominantes a nivel mundial.

Además, en cada oportunidad donde esto se revierte o se intenta cambiar, surgen, diferentes formas de intervenciones económicas, militares, bloqueos, injerencias de empresas multinacionales, monopolios e intereses de los  países más  poderosos y con mejores indicadores sociales que, desde lo económico, estratégico y militar intentan revertir esos procesos. 

De esta forma, llegamos en la actualidad a datos socio económicos, inconcebibles e impensados hasta no hace mucho tiempo. Por ejemplo, según el Banco Mundial, el 1% de la población del planeta posee más del doble de la riqueza de 6900 millones de personas o, que en la actualidad uno de cada cinco niños no posee, ni tienen perspectivas de tener ningún tipo de escolarización.[2] De esta forma, el resultado es paradójico, las regiones más ricas del planeta suelen ser las más saqueadas y donde existen los mayores índices de desigualdad y extrema pobreza. Así, los países y regiones más ricos desde sus recursos naturales se transforman en las más pobres del planeta.

2-Algunas perspectivas desde la noción de “Cuestión Social”

Es posible conceptualizar la noción de “Cuestión Social” como; un conjunto de acontecimientos y circunstancias que generan una serie de consecuencias y manifestaciones que expresan distintas formas de desintegración y fragmentación social a través de rupturas y trama de redes de sociabilidad y protección que generan y se enuncian como problemas sociales.

Desde este aspecto, la cuestión social, analizada a partir una perspectiva americana,  muestra diferentes marcas signadas por una serie de factores geopolíticos, es decir, por una sucesión de correlaciones que articulan elementos geográficos, económicos y sociales, que son atravesados por disímiles formas de expresión del poder global, especialmente, en su manifestación coercitiva desde lo económico y militar.

A partir de la conquista, los pueblos originarios de este continente fueron y aún son llevados a diferentes procesos de desintegración de sus formas de sociabilidad, ruptura de su sistema de creencias, imposición de religiosidades ajenas, alteración de su estructura cultural, familiar, organización social y económica.

A su vez, desde la conquista y durante siglos se impuso un sistema de esclavitud que se basó en el trasplante masivo de poblaciones capturadas en otro continente (África) y de poblaciones autóctonas a través, por ejemplo, de la “Encomienda”, conformándose como una suerte de esclavización con motivos religiosos.

También desde la conquista se impusieron formatos de familia, papeles dentro de la misma y roles de género que no coincidían con los que tenían quienes fueron sometidos. En pocas palabras, la conquista construyó una nueva forma de lo que hoy denominamos cuestión social a través de más y nuevos problemas que abarcaban la sociabilidad, la convivencia, la crianza, las enfermedades y sus posibilidades de cura. Pero, el origen de ésta se vincula también con una serie de elementos geopolíticos, que se relacionan con los diferentes factores de poder económico que surgen a partir del siglo XVI.

Por otra parte, el término geopolítica posee una importante connotación estratégica, incluso militar. En ese aspecto, puede ser leía la correlación entre esta y la cuestión social. Por ejemplo, a partir de estrategias y necesidades geopolíticas europeas se produjeron una serie de intervenciones militares, económicas y políticas en América que le dieron diferentes formas a la cuestión social americana desde sus inicios hasta la actualidad.

Es posible estudiar desde los instrumentos que se aportan a partir este campo de conocimiento, el sentido de  los movimientos militares de la conquista y las estrategias de poder y dominación posteriores a ésta, desde donde se constituyeron diferentes formas de colonización.

Así, la estrategia geopolítica se transforma en una necesidad, primero de España para obtener minerales y materias primas, que son vitales para su expansión y luego sobrevivencia, pero también de Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda con diferentes horizontes socioeconómicos, pero con un común denominador; el saqueo y la implantación de oligarquías favorables a sus intereses.

Esas políticas de extracción de minerales, recursos naturales y hasta la compra y venta de esclavos generaron; movimientos poblacionales, sometimiento y opresión además de nuevas formas de agresión y padecimiento en los conquistados.

A su vez, es sabido que, sin las riquezas extraídas de América, es poco probable que se hubiese desarrollado la Revolución Industrial europea.  

3-Una mirada a la Geopolítica de la cuestión social desde lo cultural.

La construcción de sentido común, puede ser entendida como el producto de una serie de fenómenos donde, desde enfoques dominantes, se van elaborando diferentes formas de subjetividad, simbolización y pautas de convivencia. Desde allí se constituyen sentidos, formas de codificación y creencias.

Así, por ejemplo, el neoliberalismo se transformó en una ideología hegemónica, desde hace décadas, cimentando desde el sentido común, la naturalización y legitimación de sus bases más elementales. Naturalizando la desigualdad, haciendo retornar a la filantropía, tensionando lo colectivo con lo individual desde la meritocracia. De esa estrategia surgieron sociedades fuertemente competitivas, violentas y fragmentadas.

Esa legitimación, también implica un posicionamiento geopolítico, dado que si bien, la aplicación de políticas neoliberales generó una serie de inconvenientes a nivel mundial, sus efectos se hacen más evidentes y dolorosos en determinadas regiones y países del planeta.

Quizás, la elaboración de los aspectos socioculturales, ligados a la construcción de subjetividad, se relacione con las dificultades que existen en nuestros países de “ponerse fuera” del pensamiento euro céntrico, es decir salirse del mismo, situarse desde otro lugar, en otras palabras; pensar desde América. Acaso, desde allí,  pase por la posibilidad de darnos la oportunidad de no negarnos a nosotros mismos utilizando categorías de análisis, esquemas de pensamiento, epistemologías que esencialmente nos niegan o nos ubican en el lugar de lo subalterno, lo imposible, la inferioridad.

Asimismo, construyendo categorías que nos permitan analizar los efectos de la desigualdad a partir de la fragmentación de nuestras sociedades, la construcción de la otredad como amenaza y la consecuente ruptura de los lazos sociales. Además, del impacto singular de los discursos de odio que se construyen y nos atraviesan , muchas veces intentando otorgar sentidos y formas de comprensión y explicación a los problemas sociales que surgen o se proponen, también, desde estrategias geopolíticas.

Tal vez, desde un pensar Situado, periférico, centrado en la otredad, sea posible salir de la modalidad binaria de reflexión que impone el eurocentrismo, esa forma de razonamiento que divide humanidad y naturaleza, cuerpo y mente, bien y mal, y define desde parámetros arbitrarios lo normal y lo patológico

4-La distribución geográfica de la pobreza en un mundo donde los ricos son cada vez más ricos.

Aproximadamente, a partir de datos del Banco Mundial, en 2021, el 10% más rico de la población del planeta se apropió del 76% de la riqueza.

A su vez, el 50% más pobre solo posee el 2% de la riqueza. Esto se gesta a partir de que el 1% más rico acumuló el 38% del crecimiento de la riqueza mundial entre 1995 y 2021. Por otra parte, el 50% más pobre solo obtuvo el 2% de la misma.

La distribución de la riqueza también varía mucho según la región. América Latina, tiene la mayor brecha entre el 10% superior, que controla el 77% de la riqueza, y el 50% inferior, que posee un escaso 1%.Contrariamente, Europa tiene la menor brecha. El 10% superior posee el 58% de la riqueza total, frente al 4% del 50% inferior.

En Europa, donde, la brecha es mucho menor que en América Latina, lo que sobresale es la presencia del Estado a través de servicios públicos, subsidios y otras formas de transferencia. Contrariamente, en América Latina, ese tipo de políticas se fue recortando paulatinamente desde hace décadas. En nuestro  continente, en nombre de la eficiencia, la operatividad de los “mercados” y la aplicación de postulados neoliberales, el Estado fue demonizado, sacado de la escena desde una discursividad que lo ubica en el lugar de la ineficiencia y la corrupción. Paradojalmente, tanto en Europa como en los Estados Unidos, se multiplican las denuncias de corrupción,  de, des manejo del Estado que, en la actualidad genera una fuerte crisis de legitimidad, casi de la misma manera que en América Latina.

Aún así, en Europa la presencia del Estado persiste y organiza de manera más equitativa la distribución de la riqueza, generando mejores niveles de vida que los de nuestro continente.

 Aquí, la “igualdad de oportunidades”, por encima de la Igualdad de Posiciones lograda con intervencionismo estatal, se encuentra sub valorada, criticada a partir de las sociedades de mercados y  recetas de fracasados profetas del neoliberalismo que se impusieron en la mayoría de los casos a partir de  Golpes Militares que además de terrorismo de Estado, ligaron, por la fuerza, a nuestras economías a empréstitos impagables, a un reordenamiento que destruyó aparatos productivos, posibilidades de protección social y crecimiento de la desigualdad.

Todos los intentos que se desarrollaron, luego de la recuperación democrática en Argentina, por ejemplo, lograron en pocos casos revertir parte de la situación pero nunca, generar los indicadores socio económicos que se tenían antes de la emergencia de las Dictaduras Cívico Militares. 

Tal vez, desde ese uso de la fuerza y la construcción de la desigualdad pueda expresarse desde el desmantelamiento de lo público que impusieron las políticas neoliberales a nivel mundial, y su singularidad en América Latina.  Allí tendríamos otra explicación posible del sesgo geopolítico que le da forma a la cuestión social en nuestros países.

Es decir,  el endeudamiento que se generó, las presiones de organismos internacionales y la imposición de una división internacional del trabajo, crearon una transferencia de divisas y valores de  manera similar  que la que se construyó a partir de la conquista y fue generando diferentes formas de sumisión a través de los siglos, siempre con  la complicidad de las oligarquías vernáculas, que no dejaron de acrecentar sus ingresos. Éstas, se oponen a ser controladas económicamente por los Estados, instaurando, muchas veces, movimientos y golpes militares, “corridas” de mercado y múltiples formas de presión a los diferentes intentos de generar políticas redistributivas, manejando los medios de comunicación, y parte del discurso académico.

5-Los argumentos hegemónicos de la profundización de la desigualdad. La crisis del pensamiento Ilustrado.

El nuevo orden mundial que se construye a partir de la década de los noventa del siglo XX, funda una nueva distribución de la pobreza y concentración de la riqueza. Este, se fue gestando a partir  de diferentes construcciones  discursivas, originadas en el pensamiento conservador, basadas en general en la idea de que quienes son asistidos por el Estado son privilegiados que viven a expensas de los más ricos. De esta forma surgió un ataque sistemático a la noción de Justicia Social, la intervención del Estado y se propuso el desmantelamiento de la sociedad, negando su existencia, su capacidad de cohesión, proponiendo una idea de libertad que traspasa todo límite posible, haciéndola así paradojalmente insostenible y opresiva.  

Así, quizás se logró fracturar las sociedades victimizando a los más poderosos y poniendo en el lugar de la inmoralidad a las víctimas de las distribuciones desiguales de la riqueza.

La pobreza y la desigualdad, fueron puestas en el lugar de la inmoralidad, la corrupción. De la misma manera se construyó la idea de que los países expoliados por ese nuevo orden mundial: son víctimas de sus propios sistemas de corrupción política. Dejándose de lado así todos los factores, externos que construyeron más de quinientos años de expoliación. De la misma manera que los pobres, los países y regiones de la desigualdad, son mostrados como culpables y responsables morales de los que les acontece.

 Por otro lado, al negar la sociedad, poniendo la centralidad en la lógica de mercado, desarmando, desde la mirada occidental moderna la asociación entre los conceptos de Igualdad, Libertad y Fraternidad se ratificó la lógica injusta y violenta de ese nuevo orden. Es decir, desarticulando la idea que se  apoya en que cuanto más Igualdad, se conseguirá más Libertad y más Fraternidad.

Esas palabras quedaron flotando en un mar sin sentido e, incluso se hicieron contradictorias. Así en la construcción subjetiva que realiza el neoliberalismo la Libertad puede ser afectada por la Igualdad y la Fraternidad, se transforma solo en una estrategia para lograr, según la oportunidad, un mejor posicionamiento en el mercado.

Una geopolítica de la cuestión social, tal vez permita visibilizar la trampa neoliberal, el camino de desolaciones y ausencias  que propone y la génesis de un odio que muchas veces surge como producto de la frustración que la cultura que habitamos genera y en las últimas décadas, multiplica, marcando un camino definido hacia la autodestrucción.

Tal vez, América sea una salida, una posibilidad, una opción parta pensar desde diferentes perspectivas aquello que parece como inminente final de una civilización que se construyó desde el dolor y la opresión.

 

 

 

Bibliografía

Brown, Wendy. En las Ruinas del neoliberalismo. Editorial Tint y Limón. Buenos Aires. 2020

Carballeda, Alfredo J. La Subjetividad como terreno de disputa. Editortial Margen.2022.

De Castro, Josué Geopolítica del hambre : ensayo sobre los problemas de la alimentación y la población del mundo / Josué De Castro ; prólogo de Ana Jaramillo. - 1a ed revisada. - Remedios de Escalada: De la UNLa - Universidad Nacional de Lanús, 2019.

Dubet, Francois. Repensar la Justicia Social. Editorial Siglo XXI . Buenos Aires. 2014

Khol, Alejandro. La Salud de nuestra América. Prometeo Libros. Buenos Aires.2018

Pobreza y prosperidad compartida 2022: Corregir el rumbo. ©http://hdl.handle.net/10986/37739"Banco Mundial. 2022. Washington, DC : Banco Mundial. Licencia: CC BY 3.0 IGO



[1] Khol, Alejandro. La salud de nuestra América.

[2]"Pobreza y prosperidad compartida 2022: Corregir el rumbo. © http://hdl.handle.net/10986/37739"Banco Mundial. 2022. Washington, DC : Banco Mundial. Licencia: CC BY 3.0 IGO





EL PROYECTO DEL NEOLIBERALISMO Y LA CONSTRUCCIÓN DE SUBJETIVIDAD. Por Alfredo Juan Manuel Carballeda Ponencia en FAUATS 2019

 

1- La fragmentación social como problema.
La fragmentación social implica, entre muchas otras cuestiones una interpelación al Trabajo Social, allí lo que se fragmenta, rompe es el lazo social. La fragmentación, también interpela desde las instituciones y el territorio. Por otro lado, la desigualdad actúa como operador social, no solo es un dato estadístico, implica la construcción de una forma de terror que se expresa en la subjetividad y genera conductas, acciones y trayectorias que apuntan a no “caer” en la exclusión social. De aceptar cualquier condición para seguir perteneciendo. Los casi cuatro años de neoliberalismo feroz que se viene aplicando en la Argentina implican; un desmantelamiento programado y sistemático del Sistema de Protección Social, una serie de estrategias de publicidad política que apuntan a la difuminación de derechos civiles y sociales. Nuevas formas de inseguridad se relacionan con la falta de certeza con respecto a las posibilidades de contención o apoyo desde las políticas públicas y el Estado. Esa instalación logró ir construyendo una subjetividad sometida que se siente culpable de sus derechos, confiriéndoles un tono vergonzante. Nuestras sociedades se tornaron violentas y como producto de estas presiones el lazo social estalla y genera más y nuevas formas de padecimiento. Desde allí construyen como forma de alivio, nuevas formas de estereotipos, prejuicios y estigmas. El neoliberalismo logró instalar una sensación de guerra a partir de la caída y falta casi absoluta de certezas. La Incertidumbre, atraviesa a la Ley, la idea de Futuro y desorganiza la vida cotidiana. El mercado sigue siendo un Leviatán que lentamente va devorando a la sociedad para de construirla dentro de su lógica de dominación.
2-El lugar del Otro y las prácticas.
La desubjetivación. Esa construcción de subjetividad que genera el incremento de estos tiempos de neoliberalismo genera nuevas formas de justificación de la desigualdad, retomando experiencias anteriores, ridiculizando, desautorizando, inferiorizando, incapacitando y fundamentalmente haciendo culpables a los más castigados de aquello que ocurre. Intenta lograrlo a través de diferentes formas de construcción; la meritocracia, la auto ayuda, la negación del lazo social, la exaltación del egoísmo, la negación de la historia y de lo colectivo. Un resultado de todo eso son las campañas de odio racial, político y cultural. Todas estas cuestiones interpelan tanto a las prácticas del Trabajo Social como a su capacidad de Investigación el punto de vista de nuestro conocimiento que fundamentalmente viene desde los diálogos y preguntas que generan las prácticas cotidianas. Nuestro conocimiento como reflexión, nuestro conocimiento en la investigación y nuestros aportes a las Ciencias Sociales. Fíjense que los discursos de odio no son solamente argentinos, son mundiales. El discurso de odio es el discurso que hace poco un joven de 21 años norteamericano emitió, después de agarrar un rifle y matar a 21 personas, porque llegó a matar a 21 pero quería matar muchos más, quería matar mexicanos. O sea, se instala una lógica del odio, se instala una lógica de la exterminación del otro. Eso es neoliberalismo puro y tal vez sea como la última etapa de ese neoliberalismo ¿por qué última etapa? Porque en algún momento vamos a reaccionar, en algún momento vamos a decir basta, en algún momento vamos a decir no. Y creo que en Argentina venimos diciendo basta y venimos diciendo no tal vez a partir de ahora con más fuerza o con más énfasis. En ese punto, también diría que aparece una lógica que es bastante interesante como para pensarla, que se las comparto, que es la idea de dañar al otro aunque eso implique también dañarme a mí, tal vez estas cuestiones expliquen el voto a Bolsonaro, a Macri, por eso los ingleses tal vez votaron el Brexit,, o Trump en Estados Unidos. Entonces, es llamativo analizar a qué nivel de locura, de conquista de la subjetividad se ha llegado donde con tal de dañar al otro, aceptando el daño el daño a mí mismo. Y creo que los que trabajamos en lo social, esto lo vemos todo el tiempo en las prácticas. Por ejemplo, cuando se puja por la accesibilidad a las políticas sociales, cuando se puja por estar primero en la fila en el Centro de Salud. Creo que lo vemos mucho en la práctica, en el sentido, de qué logra el neoliberalismo, romper toda forma de solidaridad. Pero romper toda forma de solidaridad también implica romper toda forma de proyecto colectivo, porque en el proyecto colectivo se construye la solidaridad. Se construye a partir de un otro necesario en función de transitar ese camino. Por otro lado, también lo que logra el neoliberalismo en este avance, que es el tema al cual nos invitaron a trabajar hoy, es una interacción discursiva donde se anula la reflexión acerca de las causas de lo que nos pasa. Enseguida se dice que pasa porque hay “corrupción”, sin reflexión, poca reflexividad. Y creo que desde el Trabajo Social y desde las Ciencias Sociales tenemos que aportar todo el tiempo reflexividad. Es decir, pujar, discutir cómo logra el neoliberalismo, cortar, a partir de una interacción discursiva, anular, decíamos recién, la reflexión acerca de las causas de los padecimientos sociales, olvidarnos de que hay dominadores y dominados. ¿Por qué hay problemas? La respuesta fácil neoliberal es: porque hay corrupción ¿por qué hay desigualdad? porque hay corrupción y porque lo dijo alguien en un medio de comunicación y se asumió como tal, casi como una verdad absoluta sin discusión. Entonces lo que venimos diciendo, se vincula con lo que se viene planteando desde hace tiempo, como batalla cultural. Pero la batalla cultural no es una declamación, la batalla cultural, dialoga intensamente con la intervención. De esa manera, a partir de esta instalación discursiva que planteábamos recién, donde se anula la reflexión, el problema siempre se individualiza. Porque el otro individualmente roba mi tranquilidad, mi libertad, mi goce, vive de mis impuestos, no quiere trabajar, vive de la ayuda del Estado, es inútil, es violento, corta la calle, y la intervención del Estado en vez de hacerlo meritocrático, lo incapacita. Dígame si esto no lo escuchamos todo el tiempo, hay un permanente golpeteo en nuestra subjetividad, minuto a minuto, segundo a segundo, desde distintos aspectos, no del noticiero solamente. Esto lo vemos en la estética, lo vemos en los programas de televisión, lo vemos en el cine, hasta en la plástica lo podemos llegar a analizar. Entonces, si reconocemos esto como problema estamos frente a un tema de intervención, si lo leo en clave de Trabajo Social ¿Cómo trabajar con esto? ¿Cómo trabajar con la subjetividad? Porque la subjetividad no es un tema solamente de la psicología. La subjetividad es un tema de las Ciencias Sociales, la subjetividad es un tema de la Filosofía. Y la subjetividad desde hace mucho tiempo se ha instalado como gran tema de intervención dentro del campo del Trabajo Social, a partir de lo que podemos llamar "padecimiento subjetivo". No sólo se padece el hambre, sino que se padece la vergüenza de tener hambre. Entonces creo que durante décadas el Trabajo Social, tal vez, estuvo equivocado solamente pensando en lo objetivo, y no pensando en lo subjetivo. Se padece un proceso de estigmatización, se padece vivir en la villa, pero también se padece no poder decir vivo en la villa, aunque esté orgulloso de vivir en ese barrio. Entonces, como lo venimos trabajando hace bastante, es una invitación a trabajar la cuestión de la subjetividad en clave de intervención. Ese otro que roba tranquilidad, mi libertad, mi goce, vive mis impuestos, no quiere trabajar, y todo lo que dije recién, es el extranjero, el pobre, el desempleado ¿Quién lo defiende? El populista ¿quién sale a defender a ese otro? y son populistas, y sí, de paro, planes, son los que les pagan los micros, son los que les pagan los choripanes. O sea, fíjense qué interesante, toda acción colectiva de cuidado del otro es desacreditada, es desmantelada, es denigrada. A partir de una palabra -que vale la pena discutir, no sería el tema de hoy porque sería como muy largo- "populismo", por qué nos vamos a pelear tanto con la palabra populismo. Una cosa es el populismo en Francia y otra cosa es el populismo en Argentina. Nos hizo muy bien el populismo a los argentinos, en mi humilde opinión. Tal vez fue muy malo para los franceses, pero es un problema de ellos. No podemos estudiar populismo con literatura francesa, ni británica, ni alemana, ni europea en general. Pensemos el populismo desde nuestra perspectiva, ya pueblo es una categoría que no usamos, y creo que deberíamos volver a usar en clave latinoamericana, en clave de cómo leemos desde Argentina, desde Chile, desde Brasil, desde Uruguay, desde América Latina en general. Y se instala también, con esto de que el otro roba -como decíamos recién- mi 53 tranquilidad, el otro está beneficiado por el populismo, la idea de que yo también, nosotros, los que criticamos, vivimos por encima de nuestras posibilidades. Entonces tenemos que reconocer que gastamos de más, cómo vamos a pagar las tarifas que pagábamos, cómo nos íbamos a comprar un plasma de 50 si podemos andar bien con un plasma de 20. Culpabilizan el goce, para decir de una manera rápida y sencilla. ¿Quién generó ese goce? El populismo ¿Qué es eso? “corrupción”. O sea, todo el bienestar que pudimos haber tenido en función de mejorar nuestra calidad de vida, en función de comer bien, en función de no tener desorganizada nuestra vida cotidiana, en función de no estar juntando el dinero para el colectivo, en función de todo lo que hoy atraviesa nuestra cotidianeidad, eso es efecto de la corrupción populista. Y díganme si eso no está inscripto en todas las instituciones en las cuales nosotros trabajamos, ojo, y en nosotros también. Como decía Kush, antes que nada, hay que hacer un autoanálisis de cada uno de nosotros y ver cuántos rasgos de colonización tenemos y cómo desprendernos de esa forma de pensamiento, o cómo dialogar, discutir, poner en cuestión esos temas. Y por supuesto el proyecto colectivo, partido o movimiento, que acompañó ese proceso de bienestar, es cómplice, es culpable ¿culpable de qué? de la crisis actual, díganme si no escucharon eso. Ahora, cuando lo ponemos arriba de la mesa y lo analizamos seriamente, usemos la palabra científicamente, lo investigamos, es un absurdo, la afirmación es un absurdo. Así como Francis Fukuyama era, permítanme la palabra, una invención, ¿Quién es Francis Fukuyama? No existe, es un invento del departamento de Estado. Pero lo estudiábamos, yo recuerdo, década del '90 en FLACSO leíamos a Francis Fukuyama en inglés, porque había que leerlo en inglés, y a Samuel Huntington, en inglés. Y querían hacer creer “el fin de la historia creíamos,” y la guerra de las culturas. Ahora, cuando empezamos a estudiar de dónde viene todo eso, nos empezamos a dar cuenta de que son todas creaciones teóricas del departamento de Estado. Entonces de repente yo puedo estar leyendo un texto que está elaborado en el departamento de Estado, que justifica el Consenso de Washington. El Consenso de Washington no se hizo en la UBA, o en una Universidad Latinoamericana, el Consenso de Washington se hizo en una oficina de economistas en Estados Unidos y les puedo asegurar que no fue ningún consenso. Entonces, digo, seamos libres y permitamos poner en cuestión, desacreditemos, seamos rebeldes en ese sentido, desacreditemos esos discursos que se nos imponen como hegemónicos ¿Cómo se resuelve todo esto? Decíamos antes que el otro me roba, etc. Y la resolución es individual, me pongo una cervecería, tengo que ser un emprendedor. La solución es meritocrática, la solución es el esfuerzo. La solución es, ya sabemos, el famoso "sí se puede". Entonces, las fallas del sistema democrático se resuelven en dos esferas: a partir del neoliberalismo, y a partir del esfuerzo individual, desde esta lógica que nos están 54 imponiendo obviamente. Y toda salida colectiva, de vuelta, es acusada de sospechosa, las marchas, las movilizaciones, los militantes son pagos, etc. Entonces, la única opción, vuelvo a decirlo, es la meritocracia. Pero la meritocracia implica también la exaltación de la codicia, la exaltación del odio, la exaltación de la competencia y la exaltación de la idea de otro como cosa, como obstáculo, como algo que impide que yo venda la cerveza que tengo que vender si me hice auto emprendedor cervecero. Entonces hay una cuestión que la ponemos en discusión. Generalmente, cuando uno prepara este tipo de ponencias, por lo menos en mi caso, trato de usarlas como lugares de reflexión, no me gusta venir con texto cerrados, me gusta después interactuar, tal vez tengamos preguntas o no, pero uno interactúa en los pasillos, se lleva comentarios y me parece útil, a mí me sirve trabajar más desde una perspectiva abierta. Planteo otra vida de entrada que es cómo trabajamos esto desde nuestra disciplina, desde el Trabajo Social. Lo primero que yo diría en función del Trabajo Social, es invertir la pregunta. Siempre se habla del aporte de las Ciencias Sociales al Trabajo Social. Yo lo que empezaría a plantearme es que las Ciencias Sociales necesitan del Trabajo Social. Empecemos a pensar el aporte del Trabajo Social a las Ciencias Sociales, las Ciencias Sociales están muy atrasadas, no están dando las respuestas que necesitamos. Entonces ¿quién puede ayudar? Ayudemos a las Ciencias Sociales, colaboremos con las Ciencias Sociales. Aportémosle a las Ciencias Sociales la visión que le falta, porque la visión de lo micro que tenemos nosotros no la tiene las Ciencias Sociales. Yo puedo hablar como problema social del desempleo desde la Sociología, perfecto, una tasa, condiciones de vida. Pero ¿quién está con los desempleados ahora, los que no están acá? El trabajador social del centro de salud que quedó en Mar del Plata, que quedó en Buenos Aires, que quedó en Catamarca, donde fuese. Y ahí construimos conocimientos. Y ahí construimos otra forma de saber que creo que puede ser muy útil a las Ciencias Sociales que, sería como para otro encuentro, pero sí diría que hay que discutir algunas cuestiones metodológicas. Parece que los métodos que estamos utilizando no están siendo muy útiles porque estamos llegando tarde, pero bueno lo dejamos ahí, no quiero entrar en ese tipo de discusión. Pero, digo, pensémoslo, pero ojo, sí soy enfático, pensemos en los aportes del Trabajo Social a las Ciencias Sociales, las Ciencias Sociales nos necesitan. Entonces démonos la libertad de pensar también por allí. Otro tema de intervención, lo social y la fragmentación ¿Cómo trabajamos la fragmentación del lazo social? Hace poquito, el 21 de agosto, días atrás, se celebró el día del Trabajo Social en México. El documento que emitió la Escuela de Trabajo Social de la UNAM a partir de los cambios que está teniendo México, a partir de Martínez Obrador, a partir de esta ola que ojalá que se junte el norte con el sur y hagamos un lindo sándwich y volvamos de una manera diferente, lo que plantea el documento de la Escuela de Trabajo Social de la UNAM, es que el Trabajo Social la disciplina más habilitada para reparar el tejido social mexicano. Entonces, digo, la fragmentación social es un tema de intervención. Y la fragmentación social ¿quién la genera? la desigualdad, y ¿quién genera la desigualdad? el neoliberalismo. Pero el neoliberalismo no solamente genera desigualdad, genera la idea de que tengo que aceptar la desigualdad. Entonces el tema es objetivo y subjetivo, como decíamos antes. Trabajar la desigualdad, como decíamos recién, y trabajar también en función de cómo miramos lo macro, porque nosotros también miramos lo macro todo el tiempo. Y ahí yo diría, dejemos de medir la pobreza, empecemos a medir la riqueza. Empecemos a medir la relación riqueza pobreza, y cómo la riqueza genera pobreza. Que haya tanto porcentaje de pobres, o que la diferencia de la UCA con el INDEC y la UBA sea de dos puntos, tres puntos, cuatro puntos, cinco puntos, no nos dice mucho. Sí nos dice mucho cuando empezamos a darnos cuenta de que la concentración de la riqueza en Argentina hoy es obscena, y dentro de 15 minutos va a ser más obscena, porque están vendiendo los dólares seguramente en este momento para sostener el precio del dólar a partir de las corridas que hay. Entonces digo pensemos cómo impacta la concentración de la riqueza en la vida cotidiana, no es solamente medir pobreza. Y cómo esa concentración de la riqueza en la vida cotidiana plantea una situación, insisto con la palabra, de obscenidad, que trastorna y trastoca el mundo de sentido y de construcción simbólica de cada uno de nosotros. También eso tiene que ver con un desmantelamiento del sistema de protección social. Ayer conversábamos un poco de eso, cómo todo el tiempo los trabajadores sociales estamos inventando estrategias para que la gente acceda. Creo que reconocemos mucho eso en nuestras prácticas ¿No estamos haciendo todo el tiempo piruetas para que la persona acceda? Incluso transgrediendo lo que son protocolos, normas. Y por qué no hacemos de esa trasgresión una bandera, porque esa trasgresión tal vez sea la forma de construcción de Estado que necesitamos en poco tiempo, la famosa transversalidad, que podemos trabajar más singularmente las trayectorias de los sujetos con los cuales intervenimos y no como población homogénea a partir de políticas sociales duras. Es lo que hacemos, creo que soy claro. Cuando pensamos una derivación hoy, qué hacemos, le decimos vaya, no, llamamos por teléfono al amigo que tenemos en el lugar adonde derivamos y le decimos va a ir Paula con una notita. Entonces eso es intervención, y eso es una forma de luchar contra el desmantelamiento del sistema de protección social desde la clandestinidad, casi clandestinidad. Y fíjense que no estoy diciendo hagamos, estoy diciendo reconozcamos lo que hacemos. Entonces también es importante que nos empecemos a mirar desde la elucidación, en función de nuestras prácticas. ¿Cómo trabajar los espacios de socialización?, ¿cómo trabajar, en clave de intervención, la aceptación pasiva de pérdida de derechos sociales? Entonces 56 estas cuestiones hay que trabajarlas, es un tema de trabajo, no puede ser que un derecho sea algo vergonzante. Pero si hay una presión mediática hegemónica neoliberal se va a transformar en algo vergonzante. Entonces en ese sentido, tenemos que trabajar nuestra forma de escuchar, nuestra forma de entrevistar, nuestra forma de mirar, nuestras formas de hacer. ¿Cómo trabajar las violencias?, ¿cómo trabajar la inseguridad social? Cuando hablamos de Inseguridad social, me refiero a la inseguridad del suelo, del trabajo, del alquiler, de las tarifas. No lo vamos a resolver, pero eso lo aprendimos los que trabajamos en la crisis del 2001. En el 2001 lo que ocurría era que toda la gente que venía a los servicios sociales sabía que no había nada, pero venían. Tal vez venían a ser escuchados, tal vez venían a recibir alguna forma de conexión con organizaciones. Y muchas de esas idas y vueltas se transformaron en formas de resistencia en los movimientos sociales. Entonces no se trata de cerrar la ventanilla y que no venga nadie porque no hay recursos, se trata de también trabajar es ausencia, esa falencia, a partir de lo que decíamos recién. También trabajar la incertidumbre, trabajar esta idea de no futuro, creo que queda claro en función de lo que decíamos antes, no quiero ser reiterativo porque tenemos poco tiempo. Pero otros temas para trabajar, es el tema de la ley y de la responsabilidad. Porque en la Argentina yo digo la palabra ley, y qué le aparece en la cabeza a uno, Bonadío, Stornelli, D'Alessio. Qué ley puede cumplir un estudiante secundario en función de las normas de convivencia cuando la representación de la ley mediática es un señor de barba que festeja el 4 de julio y no el 25 de mayo ¿No les parece patético y vergonzante eso, no les da vergüenza? Y qué ley, dónde está la ley cuando cualquier persona, cualquiera de nosotros puede ser detenido hoy preventivamente porque puede hacer daño. En un país donde volvemos a tener presos políticos. Y si seguimos pensando en eso, cómo el mercado actúa como el leviatán, leviatán como monstruo bíblico. Vieron que eso está de moda de vuelta, cuidemos la tranquilidad de los mercados ¿Cómo tranquilizamos a los mercados? con más hambre, con más desigualdad, con muertes, entregando niños, entregando seguridades, entregando trabajo. Y con esto plantearía otro tema. Hay un tema que volvería a pensar desde el punto del neocolonialismo cultural, que es cómo trabajar la deconstrucción de una subjetividad que justifica la desigualdad, una subjetividad que nos descalifica porque nacimos acá. Pero si ustedes nacieron en Sudamérica, mejor lo hacen los alemanes, cómo van a fabricar autos. Que nos ridiculiza, que nos desautoriza, que nos hace inferiores, que nos hacen incapaces, que nos hace culpables. Eso sería pensamiento descolonial aplicado en la intervención, no sé si lo ven muy tirado de los pelos. Piensen en el mapa que aprendimos en la escuela primaria, piensen en Groenlandia, un territorio gigantesco, enorme. Si tienen ganas entren a Google y fíjense cuántos kilómetros cuadrados tiene Groenlandia 57 y comparen con los del Congo. El Congo es más grande que Groenlandia, y en nuestro imaginario Groenlandia parece una especie de monstruo y el Congo parece como algo pequeño. En Brasil entra toda Europa, en Argentina casi toda Europa, en México entran creo que doce Españas. Miren el mapa y parece que no. Y el mapa, por una cuestión casual, también porque lo hizo un alemán en 1569, el mapa que usamos, un poco atrasado está, el centro es Alemania. Fíjense cómo se nos coloniza desde chicos y desde chicos se nos marca que somos inferiores, no escucharon eso de "y estamos tan lejos" ¿lejos de qué? Esta construcción que el pensamiento occidental moderno hace de nosotros y que también genera, como dice Boaventura de Sousa Santos, una operación subjetiva que es muy fuerte, la separación humanidad de naturaleza. Y ojo ahí que eso es el pensamiento cartesiano, es el pensamiento de la modernidad. Si la naturaleza se separa de la humanidad, que es lo que hizo occidente en los últimos 500 años, la naturaleza pierde dignidad, entonces la naturaleza puede ser comprada, vendida, explotada, incendiada. En cualquier pensamiento no occidental la naturaleza forma parte de la dignidad de la humanidad. Entonces, eso que mencionaba Paula recién, esa cuestión dual. Y que aparece cuando se habla en lenguaje inclusivo, se rompe con esa dualidad. Y eso es interesante utilizarlo porque, es una forma discursiva de romper con mucho más de lo que uno estaría rompiendo, genera estas cuestiones binarias. Cuando Descartes dice "pienso luego existo" dice "yo pienso, ustedes no piensan". Y ustedes ¿quiénes son? nosotros. Cuando Colón hace sus primeras cartas no se pregunta quiénes son los que habitan en América, se pregunta qué son. Y la respuesta a qué son, es que no somos humanos, hace 500 años, pero díganme ¿no se expresa en la práctica eso? no hubo una reacción fabulosa, impresionante, excesiva cuando se incendió Notre Dame, una catedral muy linda, pero se está incendiando el Amazonas y no pasa nada. Sí, ahora, no sé si vieron los noticieros de hoy, hay una preocupación porque hay lluvias en Japón, ahora si hay lluvias en la Matanza no salen. Entonces creo que toda la cuestión de la colonización cultural está todo el tiempo y es una invitación para pensar la intervención. Entonces eso implicaría, para decirlo de una manera más teórica, sería entender que hay un goce en el ataque a la dignidad del otro. Cuando el presidente M. Macri, dice "aumento el dólar y dejo que corra", hay un goce. Cuando dice "si me pongo loco puedo hacer muchas cosas malas", es el goce del golpeador, si me permiten el ejemplo rápido. O un ejemplo más remanido "qué valiente el Ministro que se animó a bajar el sueldo", el Ministro goza, nosotros perdemos ingresos. Entonces la categoría goce que parece muy psicoanalítica también es social. Y también tiene que ver con la construcción de sentido y la construcción de subjetividad. Entonces, como para ir redondeando y cerrando, ahora sí diría que el Trabajo Social lo planteamos como una estrategia de recuperación -como lo venimos diciendo- de 58 lo histórico, de lo lúdico, de lo creativo, una forma de relación con la cultura, con los otros, con la historia, una forma de descolonizar la subjetividad, una forma de reconstruir lo colectivo, una forma de hacer que el diálogo macro-micro se transforme en acción, una práctica que interpela.