domingo, 22 de marzo de 2020

Demandas sociales que desorientan a las instituciones cerradas.



Tal vez estemos ingresando a nuevas formas de sociedad donde la "rispidez" del afuera compite con el horror del adentro. Así, podemos encnotrarnos algunas veces  que la opción por querer intentarse, suprimir libertades de unos u otros, aparece como una forma  de lograr seguridades que afuera ya no se garantizan. Posiblemente, como producto  de la construcción social de una serie de fantasías donde el resultado es que se estaría mas  seguro dentro de las entrañas del Leviatán, sometidos a su voluntad y capricho, dado que el mar que lo rodea se presenta como incierto y hostil.
A veces esa solicitud de entrega de la autonomía es personal, otras, a través de familiares, amigos, pares... La "libertad" del afuera, atravesada por una lucha sin reglas, códigos, tiempos, fundamentalmente capturada y encerrada por diferentes formas de codicia hacen de este,  un sitio de violencia inusitada. Una violencia que asecha provista de múltiples disfraces. El adentro instiucional reproduce esas violencias de manera mas sutil, incluso esperada, se torna así para muchos en un espacio....

Alfredo J. M. Carballeda

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