Personas, cuidando sus últimas pertenencias, colchones. mantas. Acoso policial. Ceguera selectiva. Dignidad olvidada, negada, arrasada.
Hedor, disimulado. Buenos Aires está poblada por personas que se asentaron en sus calles y seran expulsadas.
Para la mayoría pareciera que son fantasmas que evocan lo que podrían llegar a ser. Tal vez eso explique la ceguera.
La desigualdad, construyó lentamente una forma denigrante de habitarla, llena de temores, abandonos y dolor.
El Gobierno de la Ciudad prometió desalojar las calles. Expulsar a quienes no deben ser vistos, como en la Edad Media, como en los guetos.
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