viernes, 28 de abril de 2023

27 DE ABRIL DE 1979: PRIMERA HUELGA GENERAL CONTRA LA DICTADURA

 


Tiempos de plena ejecución del plan sistemático de represión del terrorismo de Estado, de persecución, cárcel, desaparición y muerte. Tiempos de sindicatos intervenidos, y paritarias clausuradas. Tiempos de la regla estatal 21.400 que convirtió la libertad de huelga en delito. Pero el 27 de abril de 1979 se hizo el primer paro general contra la Dictadura Cívico Militar y Eclesiástico.
Y frente al pavoroso aparato represivo, entre un 70 y 80 por ciento de los asalariados de la Capi­tal y el Gran Buenos Aires detuvieron sus tareas en repudio al industricidio y el plan de aniquillamiento.
El cinturón industrial de Buenos Aires y los principales centros del interior fueron paralizados o, por lo menos, perdieron su normalidad. Fábricas enteras que ya habían visto caer a sus comisiones internas, como Celulosa Argentina, Chrysler, Mercedes Benz, Águila Saint, Peugeot, Citroen, La Cantábrica, centenares de plantas y talleres de Avellaneda y Lanús, de La Matanza, Morón y Moreno, de Campana y Zárate, de Ensenada y Berisso, de Córdoba, Rosario y Santa Fe se paralizaron. Pararon el Roca, el Mitre y el Sarmiento. Pese al ninguneo mediático, el paro se hizo sentir estruendosamente.
La medida fue convocada por la mítica “Comisión de los 25 Gremios Peronistas” creada por Saúl Ubaldini (Cervecero), Roberto García (Taxista), Roberto Digón (Tabaco), Osvaldo Borda (Caucho), Ricardo Pérez (Camioneros) entre otros compañeros. Fueron los “25”, origen de lo que luego sería la CGT Brasil, los que salieron a romper con los sindicalistas complacientes y funcionales a la dictadura nucleados en la CNT (Central Nacional de Trabajadores) o “CGT Azopardo”, comandados por Jorge Triaca (Plásticos), Amando Cavallieri (Comercio) y Ramón Baldassini (correos). Fueron la resistencia.
Torpemente la dictadura detuvo a la mayoría de ellos en la tarde del 26 de Abril y los mando a la cárcel de Caseros, pensando tal vez que de esa forma se frustraría el paro. De todos modos la huelga general se ratificó con los que quedaron sueltos, se hizo, y sacudió a la tiranía. El germen de la resistencia ya estaba implantado.
Hasta ese momento la dictadura había sufrido casi dos centenares de medidas de fuerza de menor envergadura, pero esta la sacudió. Cada una de estas huelgas fueron, literalmente, hechos heroicos, en los que el trabajador lo arriesgaba todo: el salario, el trabajo, la familia, la libertad y la vida.
-2023 año electoral, muches sentimos incertidumbre, muches sentimos que tenemos que salir a la calle con todo, muches tenemos la necesidad de expresarnos sin ser señalades cómo troskos opositores, muches estamos dispuestes a dejar todo por un País digno de ser habitado, porque entendimos que la Matria es el otre.
Ojalá que hayamos aprendido de las lecciones que la historia nos dejó.
Vamos por más PAZ, PAN Y TRABAJO=DIGNIDAD.

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