1.
Necesidades
y derechos La acción social en la Argentina 1945/1953 Las primeras
intervenciones claras del Estado dentro del campo de las políticas sociales
comienzan en nuestro país a partir de 1943. Los intentos anteriores se muestran
como esporádicos, mal organizados y con un bajo nivel de impacto real en las
necesidades de la población. La Política Social empezará a dar un nuevo sentido
a las instituciones de salud, acción social o educación, incorporando nuevas
modalidades de intervención y generando una nueva simbolización de éstas, que
aún hoy permanece en el imaginario colectivo. Desde la Secretaría de Trabajo y
Previsión, el Estado asume un papel de mediador entre el capital y el trabajo,
ordenando esa relación y por otro lado gestando lo que más tarde será
denominado como Derechos del Trabajador. El Estatuto del Peón es uno de los
antecedentes más destacados. La puesta en marcha de una clara demarcación de la
jornada de trabajo en los convenios que se van elaborando, la extensión del
sueldo anual complementario, la jubilación, gestión de Juan D. Perón al frente
de esa Secretaría. Años más tarde, los Derechos del Trabajador se incluirán
dentro de los Derechos Sociales y tendrán forma constitucional (1949). Esas
primeras medidas novedosas para le época son a su vez un anuncio de las 309
leyes laborales y 109 de seguridad social dictadas entre 1945 y 1955. Por otra
parte, debido a una marcada política proteccionista en la economía sumada a
favorables factores externos, entre 1943 y 1947 se llegó a la ocupación plena,
pasándose de 846.111 obreros ocupados en 1943 a 1.553.309 en 1947. El mismo
crecimiento se da en la sindicalización de los trabajadores, que pasan de
80.000 a la agremiación casi total en 1947. A su vez, el salario obrero se
incrementó entre 1943 y 1947 un 99.8%. -1La aparición en forma más sistemática
de Políticas Sociales, a través de programas y planes de gobierno, las podemos
hallar a partir de 1946, en especial desde las acciones de la Fundación Eva Perón,
el Primer Plan Quinquenal y la gestión del Ministerio de Salud de la Nación. El
particular impacto de las Políticas Sociales en nuestro país puede relacionarse
con la forma en que éstas atravesaron a todo el entramado social no solamente
en términos de eficiencia, sino en la generación de nuevos sentidos, tanto en
las propias instituciones, como en aquellos que eran cubiertos por éstas. La
aparición de nuevas formas de promoción social, junto a nuevas modalidades
organizativas, o el resurgimiento de otras (sindicatos, cooperativas etc.) va a
ir transformando la trama social argentina. Por otra parte, cambios
significativos en la estructura social, que van desde la vida cotidiana hasta
los indicadores de lo macro, harán que el Peronismo irrumpa en la vida política
argentina como una práctica novedosa que ponía gran énfasis en sus ejes
doctrinarios: la Justicia Social, la Soberanía política y la Independencia
Económica. La erradicación del paludismo, la disminución de la incidencia de
las enfermedades infecciosas, el decrecimiento de la mortalidad por TBC, el
descenso del analfabetismo, la construcción de 217.000 viviendas en cinco años,
la inauguración de 21 policlínicos, la creación e impulso a las cooperativas
agrarias, la extensión de las obras sanitarias (pasan de cubrir a 5,7 millones
de personas a 7,6 millones en 1951), el incremento del número de beneficiarios
en el Instituto Nacional de Previsión Social, etc. -2- son algunas de las cifras que caracterizan a
esa época, como corolario de una aplicación sistemática de fuertes acciones de
Política Social, pero también acompañadas por importantes transformaciones
sociales. Las formas de intervención estatal a través de la política social de
ese período, se definían por un marcado centralismo, lo que implica una mayor
presencia del Estado en cuanto a diseño y ejecución de políticas sociales,
generando además un nivel de operatividad pocas veces alcanzado. A partir de
1946, el Dr. Ramón Carrillo, ya a cargo del recientemente creado Ministerio de
Salud, llevará adelante políticas sanitarias que en principio buscaban extender
la cobertura de salud a prácticamente todo el país. Pero la elaboración y
aplicación de éstas son definidas por Carrillo como subsidiarias de la Política
Social: "Los problemas de la medicina como rama del Estado no podrán ser
nunca resueltos si la política sanitaria no está respaldada por una política
social. Del mismo modo que no puede existir una política sin una economía organizada
en beneficio de la mayoría, tampoco puede existir una medicina destinada a la
protección de la colectividad sin una política social bien sistematizada para
evitar el hambre, el pauperismo y la desocupación. De qué le sirve a la
medicina resolver los problemas de un individuo enfermo, si simultáneamente se
producen centenares de casos similares por falta de alimentos, por viviendas
antihigiénicas, que a veces son cuevas, por salarios insuficientes que no
permiten subvenir debidamente las necesidades". -32. La asistencia
legitimada Las acciones de Política Social relacionadas con el gobierno
Justicialista en el período 19451955 pueden analizarse desde dos perspectivas.
Por un lado, nos encontramos con los planes quinquenales. Estos abarcan a todas
las cuestiones del Estado, incluyendo a la Política Social, a la Política
Sanitaria, a la Política de Educación, etc. Por otra parte, la Acción Social
también se expresa en relación a la Fundación Eva Perón. En esta última nos
encontramos con un accionar, en una primera etapa, no planificado, que fue
definido por la propia Eva Perón como: "llegar a los lugares donde la
Justicia Social aún no ha llegado" -4-. Desde esta perspectiva, la
Fundación se enunciaba como un estamento de la Acción Social que tenía una
tarea por cumplir, pero que terminaba, estaba delimitada, cuando la Justicia
Social abarcara a toda la población... "Pero me causa gracia la discusión,
cuando no se ponen de acuerdo ni siquiera en el trabajo que yo hago. No. No es
filantropía ni es caridad, ni es limosna, ni es solidaridad social, ni es
beneficencia. Ni siquiera es ayuda social, aunque por darle un nombre
aproximado yo le he puesto éste"... -5Es importante tener en cuenta además
que la Fundación ocupa el lugar que había tenido hasta entonces la Sociedad de
Beneficencia. Planteada con una clara postura crítica hacia ésta, apoyada en
cambiar la concepción de caridad o filantropía por la de dignidad, derechos
sociales y ayuda social específica. Posiblemente, el fuerte impacto de esta
forma de política social que articula los planes quinquenales con la
espontaneidad y la "urgencia" de la Fundación, centrado en una nueva
concepción de sujeto de las políticas sociales, éste ahora es un sujeto de
derecho social, lo que recibe ya no es obra de la caridad sino que es
simplemente una cobertura que el Estado está obligado a otorgar por definición
y por derecho constitucional. Ese nuevo sujeto ahora comienza a ser leído desde
otra perspectiva y por lo menos desde el enunciado de las políticas y las
instituciones, ya no es obviamente alguien moralmente enfermo o débil, sino que
la acción social lo coloca en otro lugar, digamos de acreedor de una deuda que
la sociedad tiene para con él: "Porque yo pretendo al menos que ningún
hijo de oligarca, aún cuando vaya al mejor colegio y pague lo que pague, sea
mejor atendido ni con más cariño que los hijos de nuestros obreros en los
hogares de la Fundación. Por eso también ningún oligarca. por más dinero que
tenga podrá ser mejor atendido en ningún sanatorio del país, ni tendrá más
comodidad y más cariño que los enfermos en los policlínicos de la Fundación. La
razón de mi actitud es bien sencilla: ¡Hay que reparar un siglo de
injusticias.! -6Tengamos en cuenta que estamos analizando este proceso en un
contexto signado por la segunda parte de la década de los cuarenta y que las
definiciones de derecho social comienzan a ser enunciadas a nivel mundial.
Terminada la II Guerra, las Naciones Unidas -recientemente conformadas van a
declarar una serie de derechos sociales, tal vez como forma de paliar los
estragos el conflicto o ante la preocupación de las guerras de Independencia y
Liberación que comenzaban a multiplicarse en África y Asia. De todas maneras,
esto significa una lectura diferente en cuanto al origen de los problemas
sociales, que ahora son relacionados mucho más específicamente con el medio. Si
pensamos en un marco conceptual para este modelo de la acción social y su
aplicación en nuestro país, la referencia inmediata es hacia la idea de
Justicia Social, ratificando ahora globalmente la cuestión de los derechos
sociales y generando Políticas Sociales de cobertura universal, pero con un sentido
de dignidad, si se quiere, reparador. "Además, tiene mucho de profundo
sentido de reparación de injusticias. Por eso yo no tengo ningún escrúpulo en
hacer obras que construye la Fundación, incluso con lujo, tal vez podría
cumplir igualmente su misión con menos arte y menos mármol, pero yo pienso que
para reparar el alma de los niños, de los ancianos y de los humildes, el siglo
de humillaciones vividas, sometidos por un sistema sórdido y frío, es necesario
traer algo de mármoles y de lujo. Es decir, pasarse si se quiere un poquito al
otro extremo en beneficio del pueblo y de los humildes". -7-. Este "pasarse
al otro extremo" será una de las críticas que la Fundación recibirá en
casi toda su existencia. La llamada Revolución Libertadora, en su informe del 5
de Diciembre de 1955, ataca ampliamente a la Ciudad (se refiere a la Ciudad de
los Niños Amanda Allen): "la atención de los menores era múltiple y casi
suntuosa. Puede decirse incluso que era excesiva y nada ajustada a las normas
de la sobriedad republicana que convenía, precisamente para la formación
austera de los niños. Aves y pescados se incluían en los variados menús
diarios. Y en cuanto a vestuario, los equipos mudables renovados cada seis
meses se destruían". -8Desde los organismos internacionales o desde las
experiencias de otros países, si bien comenzaba a declamarse por los derechos sociales
y por la búsqueda de acción social que paliara las desigualdades, en ese
momento estas cuestiones en muchos casos no pasaban más que por el enunciado.
Eva Perón viaja a Europa en 1947, en principio con el objetivo de tomar
contacto con organismos de Asistencia Social, en el momento que la Fundación
aún no se había creado. Recorre España, Francia, Italia y Portugal, tal vez con
la idea de aprender de la experiencia en Acción Social del viejo continente,
pero vuelve decepcionada... "las obras sociales de Europa son, en su
mayoría frías y pobres. Muchas obras han sido construidas con criterios de
ricos ...y el rico cuando piensa para el pobre, piensa en pobre" -9Si
analizamos las diferentes disciplinas que se desenvolvían dentro de estas
nuevas Instituciones creadas por el Estado, en ellas aún perdura digamos una
modalidad anterior, más relacionada con los parámetros de la década de los
treinta y cierta conformación liberal-positivista. La práctica de los
Asistentes sociales, visitadoras de higiene, médicos, educadores, etc., ahora
se desliza dentro de un nuevo marco y con nuevos condicionamientos, si se
quiere explicativos de los problemas y con su forma de resolución, vinculándose
fuertemente con la Política Social y con la idea de dignidad que les daba un nuevo
sentido. La vinculación de las disciplinas con los derechos sociales, marca una
nueva lógica y direccionalidad. Es conveniente tener en cuenta que la aparición
de las Políticas Sociales marca nuevos sentidos y en este caso nuevas
direcciones que atarán a las prácticas del campo de lo social a éstas y en
especial al Trabajo Social. Con respecto a este punto, la Fundación contaba con
las llamadas "células mínimas" cuya función era detectar necesidades,
o, en el lenguaje de la época; situaciones de injusticia social. página
4margen7/8 "Para establecer un orden de prioridades, Eva Perón comenzó por
enviar varias decenas de mujeres a relevar las provincias. La organización del
trabajo tuvo su primer escalón en las "Células Mínimas" que tenían la
función de detectar necesidades. Recorrieron los lugares más alejados del país,
elaborando fichas asistenciales y estadísticas, generalmente en compañía de
médicos que elaboraban breves diagnósticos sobre el estado sanitario de la
población infantil. Luego del informe socioeconómico del lugar, la Fundación
planificaba la construcción y finalmente, Eva Perón determinaba la construcción
del Hogar." -10-. Este hecho tal vez sea una de los primeros antecedentes
de elaboración comunitaria o regional de diagnósticos sociales, mostrando por
otra parte el antecedente de una primera separación en lo que serán en el
futuro las prácticas del Trabajo Social con respecto a la concepción
para-médica o parajurídica en las que había sido fundado. La preocupación por
lo social, conformará este desprendimiento, apareciendo quizás como precursor
de las primeras prácticas relacionadas con la ejecución de Políticas Sociales.
Por otra parte, podemos encontrar datos más concretos con respecto al Trabajo
Social, en la conformación administrativa de los Hogares. Estos contaban con un
Director, un Jefe del Servicio Médico, un Jefe del Servicio Social, una
Secretaria Técnico Administrativa y un Encargado de Conservación. El Servicio
Social trabajaba en relación al personal docente y al personal médico,
dividiéndose la tarea en dos etapas, pre ingreso y asistencia; ésta abarcaba:
"la atención del niño en lo moral, social, económico y físico". En
esa segunda etapa una de las funciones del Servicio Social era en el caso de
los niños huérfanos ubicar un tutor para el niño; "Evita no quería que el
niño se 'aislara del mundo'; por lo tanto todos los niños internos debían tener
un núcleo familiar, con el cual compartir los fines de semana y las etapas de
receso escolar" -11Era función del Asistente Social, mantener el vínculo
de los menores internados cuando lo tenían, con su grupo familiar de origen,
ubicar empleos para los familiares, obtener subsidios, agilizar la cobertura
médica, etc., con la idea de sustentar a esa familia. Es interesante pensar que
al igual de los enunciados referidos a la política social, el paso de los
menores por los Hogares de la Fundación era visto como una transición o etapa,
de ahí la permanente vinculación con el contexto de las instituciones de
minoridad o en las normas internas de funcionamiento. Por ejemplo en la
arquitectura de éstas se planteaba que los edificios de los Hogares no debían
estar aislados, tenían que tener un muro de no más de un metro de alto para que
la institución pudiese ser observada desde afuera y viceversa. Se prohibía que
los niños internados concurran a la escuela dentro del establecimiento,
buscándose que lo hicieran en escuelas cercanas al Hogar. No existían los
uniformes, las ropas debían ser variadas y de buena calidad. No se permitía que
los comedores de los hogares tuvieran largas mesas tipo internado, sino que
éstas eran pequeñas y con capacidad para cuatro niños. A su vez, los hogares
escuela funcionaban con niños internos y externos: "Desde la admisión se
les otorgaba a todos la vestimenta de calle, la escolar o deportiva, los útiles
escolares, las comidas diarias, medicamentos, etc." -12-. Otro elemento
interesante para el análisis de tipo institucional es el de la inserción de los
menores en ceremonias y celebraciones de tipo cultural o religioso: "La
vestimenta de los niños era confeccionada por las modistas y costureras que
empleaba cada hogar... Incluso cuando los niños católicos estaban en edad de
realizar la Primera Comunión, las autoridades del Hogar Escuela les hacían confeccionar
los trajes rituales y se encargaban de que la ceremonia se hiciera en la
Catedral o en la Iglesia más importante del lugar" -13-. Ejemplos de este
tipo podemos ubicar en otras instituciones creadas por la fundación. En el
Hogar de la Empleada encontramos ideas similares: "Desarraigado por
completo todo espíritu de uniformidad que diera la apariencia de una
filantropía de asilo, se ha cuidado de otorgar a cada detalle la amplitud
necesaria de características de estilos, de formas de colores, de movimiento,
para que todo individuo encuentre la réplica de sus gustos y aspiraciones. La
variedad de cortinados, de decoración en los ambientes, de alfombrados, de
cuadros, dan un ritmo vital e intenso, como respondiendo a las manifestaciones
vitales de las quinientas obreras y empleadas que han encontrado aquí un
hogar" -14-. A su vez se plantea la acción del Servicio Social: "la
presencia periódica de visitadoras sociales que escuchan los problemas de las
empleadas u obreras alojadas en él, y buscan las soluciones adecuadas a los
mismos... Se trata no sólo de encontrar soluciones esporádicas de carácter
material para quienes se enfrentan con una dura realidad en la vida diaria,
sino que se intenta llevar a buen término la integración de todas las mujeres que
asisten a este Instituto con todos los órdenes de la vida” -15-. Algo similar
ubicamos en los Hogares de Tránsito: "No hay métodos estrictos ni normas
inquebrantables que pesen sobre aquellos a quienes son impuestas ni obliguen a
doblegarse a nadie. No hay nada que menoscabe la dignidad. Para responder a
este propósito era necesario huir de normas establecidas y apartarse de la
humillante uniformación de principios, de estilo, hasta de ropas"... -15-,
en este caso también tenemos la presencia de visitadoras sociales;
"Ninguna de ellas abandona la casa hasta que no se ha encontrado una
solución que inspire confianza. A veces es la necesidad de tener un sitio en
que vivir, otras la falta de trabajo adecuado y muchas veces un cambio de
ambiente... Un grupo de visitadoras de la Fundación tiene a su cargo la tarea
de buscar estas soluciones en el terreno práctico y concreto de los
hechos" -16En los Hogares de Ancianos ocurría algo similar. La Fundación
definía a los antiguos asilos de ancianos dependientes de la Sociedad de
Beneficencia como una cabal prueba de "la falta de moral
capitalista", porque no proporcionaba a los ancianos nada que los hiciera
sentir parte de la sociedad. Para la Beneficencia, según la Fundación, un
anciano era alguien que ya había dado todo lo que podía dar. La fundación se
disponía a "otorgarle un hábitat digno" y también a "emplear
prácticas de terapia ocupacional a fin de que el anciano se página 6margen7/8
sintiera productivo de acuerdo a su capacidad" -17-. Los ancianos que se
ubicaban en el Hogar podían trabajar, el trabajo era optativo y remunerado. Los
asistentes sociales también participaban en ese proceso a través de charlas y
entrevistas de orientación. Situaciones similares pueden estudiarse también en
las instituciones educativas o sanitarias de aquellos años. 3. Acción social
-dignidad- poder Desde una perspectiva eficientista, hoy se podría decir que
los gastos eran innecesarios o excesivos. Diseñar un Policlínico como el Eva
Perón, incorporarle una sala de cinematógrafo para los pacientes internados,
gastar dinero en la decoración de las salas de internación, incrementar el
personal, etc., o sin ir más lejos, los ejemplos de instituciones que ya
mencionamos, nos marcan de alguna manera la relación Politica Social-Subjetividad.
Porque es en estos detalles, digamos más ligados a la cotidianidad, desde donde
se construyó una Acción Social que impactó en forma relevante en la
subjetividad. Las Políticas Sociales del Gobierno Peronista no sólo coadyuvaron
para lograr indicadores sanitarios o sociales importantes, sino que
transformaron la vida cotidiana. Es decir, estructuraron un modelo de país
atravesado por la idea de Justicia Social. Esta nos plantea tal vez una nueva
forma de relación con el Estado, donde una necesidad se transforma en un
derecho social no cumplido. Hasta ese momento, las necesidades estaban fuera
del lugar de lo legal, del "derecho" y eran cubiertas por la
filantropía, la caridad y el asistencialismo. En el caso de la Asistencia
Legitimada, tanto las necesidades como los derechos se mantuvieron fuertemente
en ese espacio definido como legal y ratificado desde la Constitución cuando ya
estaban en marcha y no en forma declamativa. Las prácticas, de esta forma,
funcionaban como articulantes entre los derechos sociales y la política social.
Ahora bien, si nos ubicamos en el plano de lo formal, la capacitación de los
asistentes sociales, como así también de otras prácticas, se encontraba alejada
de esa perspectiva, con influencia (en el caso de la asistencia social) de las
escuelas Belgas, Francesas y el Social Work de los EEUU, (originado en la
década de los 40). Desde esta perspectiva, la formación de los asistentes
sociales pasaba por la detección de problemas y el armado de estrategias de
socialización o resocialización, desde una mirada más microsocial y vinculada a
la idea de sociopatía. Si analizamos este proceso, veríamos que desde las
ideas, si se quiere "académicas" de la época, se planteaba a la
pobreza como asociada a la "desviación social". Pero, ¿eran las prácticas
los únicos articulantes? Tal vez podríamos responder en forma afirmativa si
analizamos esto desde un plano únicamente técnico, ahora, desde una lectura
centrada en las nuevas relaciones de la cotidianidad, las nuevas formas
organizativas, la movilización y el nuevo impacto simbólico del Estado
(asociado a la soberanía nacional y a la independencia económica como camino
hacia el bienestar) genera un nuevo lenguaje, si se quiere institucional, que
va a impactar en el imaginario social. Posiblemente por este camino podamos
hallar la ratificación de la relación Política Social-Subjetividad. Por otro
lado, tal vez el fuerte impacto de este tipo de Política Social está asociado a
correr a la Acción Social del lugar de la asociación pobreza-desviación. De
esta forma, la pobreza no se penalizaba al universalizarse las acciones. página
7margen7/8 Mientras que se valorizaba la cotidianidad cultural de los
desposeídos, no se ponía el acento en cambiar el ethos popular, solamente se
hacía hincapié en la cuestión de la dignidad. Pero tampoco se trataba del
modelo jurídico de la soberanía al estilo de los enunciados contractualistas,
si bien los sujetos eran entendidos desde una perspectiva de derecho natural
-en este caso de derecho social- no era la ley la manifestación fundamental del
poder. La manifestación del poder se expresaba en términos de cotidianidad.
Siguiendo a Focault en "Genealogía del Racismo", podríamos
plantearnos que estas nuevas relaciones dentro del Estado Social Argentino
determinaban los elementos por donde los extremos del contrato se debían mover,
dándole nuevos sentidos, generando nuevos entrecruzamientos, teniendo ellos
múltiples conformaciones en las que prevalece una revalorización del ethos
popular en términos de dignidad-acción social. Es en este punto, digamos
intermedio, donde el sujeto se resignifica y se funde en lo colectivo; donde
quizás podamos hallar una idea de Comunidad, donde los nuevos juegos y
significaciones van avanzando y dejando de lado los conceptos de Sociedad, Contrato
e Individuo. La Comunidad reemplaza a la Sociedad, es en este punto transitorio
de inflexión y lucha donde pueden aparecer los conflictos, que más tarde se
llamaron de oposición entre el "país formal" y el "país
real" o, en la historia, la puja entre civilización y barbarie. Ese sujeto
no aparece creado a través del contrato o el derecho natural, sus nuevos
derechos sociales son producto de una irrupción inesperada y conflictiva en la
historia, pero continuará en el medio del conflicto reafirmándose o desvaneciéndose
en la medida que las condiciones de la lucha le sean favorables o adversas. Su
condición será asimétrica, por fuera de verdades universales o del derecho
general -18-. Es desde las relaciones de poder donde podemos analizar esta
irrupción de nuevos sujetos en la historia. Considerando que los derechos
enunciados en la Constitución de 1949 son producto de una puja permanente y no
de la finalización de la construcción de un estado de derecho social. Ese
sujeto se moviliza, litiga, apoya, y básicamente se posiciona en forma
diferente dentro de la sociedad, de ahí que esos derechos no sean estáticos,
fijos o firmes. Es la Comunidad la que aparece como reaseguro posible de un
desarrollo favorable en la lucha. Pero esa idea de Comunidad, enunciada por el
peronismo, no es algo fundado dentro de la ley, sino que como la Justicia
Social es algo a conseguir, a través de la lucha de la puja entre intereses
opuestos o a veces aliados. De ahí la figura de la asimetría, de la posibilidad
de analizar las relaciones de poder en términos de relaciones fuerza y no desde
el esquema jurídico de la soberanía. La política laboral iniciada desde la
Secretaría de Trabajo y Previsión Social en 1943, impactó desde lo formal, pero
a su vez desde la generación de nuevas formas de litigar, organizarse y obtener
fuerzas desde el sector del trabajo, ahí las nuevas relaciones de poder que se
construyen. La referencia a la dignidad y los derechos sociales que plantea la
práctica de la Fundación Eva Perón, hablaría enunciativamente de "derecho
natural", pero en definitiva es un llamado al litigio, justamente dentro
de las relaciones de poder. Ahora esa lucha se presenta nuevamente como un
camino hacia la idea de "comunidad organizada". Pero, tengamos en
cuenta que esta misma es un nuevo enunciado, una situación de Justicia Social a
conseguir, una nueva sociedad, una nueva conformación social. Si intentamos
pensar el poder en términos de relaciones de fuerza, podríamos visualizar la
confomación de estos nuevos sentidos. Es desde ese juego que se va construyendo
una nueva subjetividad, que delimita los diferentes espacios de la lucha,
territorializando a los oponentes, construyendo nuevas representaciones. Si
dejamos de lado la posibilidad de analizar y estudiar al poder desde su
localización central, podemos ver cómo en este período que estamos analizando,
aparecen en la sociedad argentina nuevas manifestaciones del poder y que éstas
se relacionan con la vida cotidiana, la movilización y el Estado Social. Esto
no quiere decir que nuevos actores poseen poder, sino que éste se ejerce dentro
de relaciones que cambian de sentido y que éstas tienen conformaciones
desiguales que torcerán la realidad hacia uno u otro lado -19-. Es quizás en la
oposición entre necesidades y derechos donde se recrean los espacios de la
lucha y de nuevas relaciones de poder. Siendo la relaclón la que determina los
elementos entre los cuales se mueve. Y es justamente esa relación la que
conforma nuevos sujetos que posteriormente pueden ser enunciados en términos de
derecho -20-. En definitiva, estos procesos son los que fueron construyendo una
nueva subjetividad, relacionada con el Estado Social, pero fundamentalmente con
esas luchas en cada institución, en cada conflicto, en cada movilización, pero
direccionada hacia la idea de Justicia Social. 4. Conclusiones Hemos tratado de
sistematizar las formas de la acción social y en parte, la vinculación de éstas
con el Trabajo Social, en un período de nuestra historia. Las fuertes
impresiones de este modelo de acción social en los sectores populares, nos
llevaron a la necesidad de reflexionar sobre éstas, intentando algunas
explicaciones, generando nuevas preguntas. Podríamos plantearnos si la adhesión
de importantes sectores de la población al peronismo se debe sólo a la
existencia de un Estado asistencialista que otorgaba derechos y daba
beneficios, o a una nueva conformación de la Argentina, que implicó nuevas
relaciones de poder. Entendemos que estas expresiones del Estado Social
Argentino, contextualizadas en un período de importante participación política,
sirvieron para generar nuevos espacios de poder, para inaugurarlos, para abrir
nuevas expresiones de litigio, de confrontación. A su vez, el Estado queda
ligado a la nación, dentro de un proyecto concreto que le hace retomar sentido
o refundarlo, ahora desde una nueva construcción donde las instituciones
comienzan a cargarse de proyectos, comienzan a hablar un nuevo lenguaje que las
articula en forma diferente con toda la sociedad. Nuevas significaciones,
nuevos espacios de poder, nuevas formas de lucha, conllevan a una nueva
subjetividad. No nos interesó en este trabajo enumerar acciones, logros o
realizaciones, éstas están aún impresas en la memoria colectiva. Nuestro
interés fue tratar de analizar este período en relación a su significación en
la trama social, como fundamentalmente generador de sentidos, que hoy se
mantienen presentes. Por otro lado, el Trabajo Social debe una investigación
sistemática de este período tan discutido de nuestra historia. Tal vez este
trabajo sirva como aporte a nuevas discusiones y reflexiones.
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